— y así fue como nos hicimos novios— dije
terminando la historia, claro que omití los detalles de que él me dijo que era
vampiro.
— wow— dijo formando una “o” con su boca— que
hermosa historia de amor— dijo suspirando
— ¿Qué hora es?
— ¿Irás a ver a Caroline?— ya le había contado,
sobre el accidente.
— sí, tengo que mostrarle unas fotos, para que
pueda recuperar su memoria
— ¿quieres que te acompañe?
— seguro— dije y le sonreí— eh acompáñame tengo
que mostrarte donde dormirás.
— no te preocupes, me hago una cama con los
sillones— mi prima es un poco humilde. Ella… es… muy distinta a mi
— ¿de qué hablas? Eres nuestra invitada, tienes
que estar cómoda
— pero…
— pero nada.
— ¿estás segura?
— como que me llamo Elissabet Elena Brown Payne—
dije y le sonreí
— ok— dijo rendida
— esta será tu habitación— dije abriéndole la
puerta, era una habitación simple, pintada de color rojo suave, estaba
compuesta por una cama de 2 plazas que estaba ubicada en medio y un armario en
la esquina, estaba algo vacía pero Rose de seguro la rellenará con los Posters
de sus chinos
— oh por Dios, esta hermosa. ¡Gracias! ¡Gracias!
¡Gracias!— dijo saltando y abrazándome muy fuerte, en algunas ocasiones era muy
efusiva
— eh…rose— dije apenas respirando
— ¿sí? — dijo sin soltarme
— no respiro— dije apenas
— hay prima eres tan dramática— dijo soltándome y
riendo
— bueno te dejo para que arregles tus cosas en tu
habitación.
— ok, nos vemos en el hospital, ¿en qué parte?
— te iré a buscar al estacionamiento, te dejo mi
auto— dije entregándole las llaves.
— ¿y tú?
— me iré con Edward— y una sonrisa boba apareció
en mi rostro.
— suertuda— dijo seria y luego nos reímos ambas.
— nos vemos— dije dándole un beso en la mejilla y
saliendo.
Salí de su habitación y me dirigí a la mía, Rose
es una chica dulce y algo antisociable pero en el fondo es muy buena, vive con
su madre que era hermana de la mía, tía Dorothea… puede ser algo exasperante en
algunas ocasiones, su padre las abandonó a ellas y a Damián hace algunos años,
mi prima a pesar de todo lo que ha pasado es una chica fuerte… y fue muchas
veces mi pilar cuando me rompían el corazón.
— ¿Lady? — escuché la voz de Edward al otro lado
del teléfono
— Edward— sonreí contra el teléfono
— ¿Sucede algo? — escuché la voz preocupada
— No— sonreí por su preocupación— es solo que Iré
al hospital
— te iré a buscar ahora entonces y nos vamos
juntos
— ¿no te estoy interrumpiendo en algo verdad?
— Lady… tú nunca serías una molestia para mí
— Te quiero— aunno estaba tan acostumbrada a decir
“te amo”
— Yo te amo
— Te esperaré abajo
— Nos vemos lady— sonreí y colgué la llamada
Este chico es perfecto, ¿Por qué en sólo 2 días se
volvió tan importante para mí? O mejor dicho ¿cómo se volvió tan indispensable
para mí? Tomé mi celular, mi bolso y mi chaqueta. Bajé las escaleras, abrí la
puerta y lo vi ahí… inclinado en el auto esperándome. Al verme se levantó en
seguida y se acercó a mi, lo abracé… me sentía segura en sus brazos.
— ¿nos vamos?
— sí
— ¿y tu prima? — dijo abriéndome la puerta del
auto
— Ella se irá en mi coche
— Podremos pasar tiempo juntos entonces— dijo
subiéndose al auto y cerrándome un ojo
— ¿tu novia no se pondrá celosa?
— probablemente, ya que tengo a la chica más
hermosa del planeta sentada en mi auto
— ¿de verdad?
— sí— dijo encendiendo el auto— ¿y tu novio? ¿Se
pondrá celoso?
— no sé
— quizás se está divirtiendo con otra chica justo
ahora, así son los hombres
— Confío en él— le sonreí
— y yo en ti— me besó cuando paramos en un
semáforo
Nos fuimos conversando todo el camino al hospital
acerca de Rose, su familia y como es ella. Me habló de su familia también, no
tenía una relación muy estrecha con ellos. Pronto comenzamos a hablar sobre
cosas sin sentido, él puso la radio y nos pusimos a cantar ambos mientras
íbamos recorriendo el camino que hicimos por 4 meses
— la otra semana es el aniversario de mis padres—
le dije a Edward
— ¿irás a Oxford?
— no lo sé, por un lado ahí está la tumba de mis
padres… y todos nuestros recuerdos. Por otro… no sé si esté realmente lista
para eso aún
— si vas… yo te acompañaría
— ¿lo harías? — dije y sentí como apagaba el motor
del auto
— eres mi chica ¿no es así? — Yo asentí y vi cómo
se bajaba del auto para estar al segundo abriéndome la puerta— entonces no se
habla más del tema, me presentaré formalmente a tus padres— dijo besando mi
frente
— te quiero
— y yo a ti lady— dijo y nos encaminamos al
hospital
— ¿Si sabes que todas las enfermeras te miraran
cuando entremos verdad?
— Sí, y también sé que eso te encanta— dice
susurrando en mi oído una vez que entramos
— no me gusta el hecho de que te miren como si
fueses un dulce que quieren abrir
— Lady… no me miran así
— Edward… créeme soy una chica también te miraba
así
— ¿así?
— Obviamente, no soy tonta— me reí
— ¿te digo un secreto?
— ¿cuál?
— Tu trasero me encanta— dijo bajando la mano de
la cintura y dándome un apretón
— ¡EDWARD! — le dije riéndome y sentí como las
mejillas se tornaban rojas
— ¿qué? Así de una vez por todas, los enfermeros
te dejan de mirar
— no me estaban mirando
— ajá si claro, y yo soy gay
— Edward todos sabemos que eres gay— dijo la voz
de mi mejor amigo atrás de nosotros
— y también sabemos que tú duermes con la luz de
noche encendida— dijo Edward riendo conmigo
— Eso no es cierto
— Ni tampoco es cierto que soy gay
— No te creo
— Te lo demuestro—dijo y tomándome de la cintura
juntó sus labios con los míos por sorpresa, introdujo rápidamente su lengua en
mi boca y comenzó a dominar la mía también, se separó de improviso nuevamente—
¿te quedó claro que no soy gay?
— ¡Quedé con trauma! — dijo golpeándose la cabeza,
yo me reí
— llamaré a Rose, amor
— vale lady yo seguiré molestando a Taylor— dijo y
me di la vuelta para ir a conversar apartada de ellos
— ¿Rose?
— ¿Elissabet?
— ¿Rose donde estas?
— lamento haberme
tardado es que tenía que arreglar mi cuarto, pero ya estoy afuera, en el
estacionamiento.
— ok, en unos minutos
te voy a buscar, ¿Cómo andas vestida?
— de verde agua.
— te ves mejor de
rosado
— no porque me digas
rose, me gustara el rosado.
— eres tan complicada
— lo sé— y escuche como reía.
— bueno nos vemos.
— ok te espero, bye—
dije y colgué
— ¿todo bien amor? —
preguntó Edward una vez que llegué a su lado
— sí
— ¿vamos a la
cafetería? — me preguntó
— eh… pero tengo que
ir a buscar a Rose
— ¿quién? — dijo
Taylor llegando con un vaso que contenía café
— mi prima, llegó hoy
y tengo que ir a buscarla al estacionamiento
— O… podemos ir
nosotros a la cafetería y Taylor la va a buscar— dijo Edward
— ¿y yo por qué?
— para que
sociabilices, desde que Caroline cayó en el hospital no has salido de aquí
— es porque quería
ser el primero en verla al despertar
— bueno ya despertó,
ahora ve a buscar a Rosalie
— Edward…— dije
tratando de hacerlo entrar en razón, Taylor no quería ir y a mí no me costaba
nada
— Vale iré a
buscarla— dijo tomándose el café de un sorbo y dirigiéndose a las escaleras
para ir al estacionamiento
— ¿no iremos a la
cafetería verdad? — dije sonriéndole
— me encanta que
entiendas mis indirectas— dijo pasando sus manos por mi cintura y yo rodee su
cuello con mis manos
— Ehm, disculpen—
dijo una voz separándonos
— estamos ocupados—
contestó Edward, yo estaba de espaldas así que no podía ver quien era
— Edward suelta a mi
hermana por favor— y reconocí la voz de Andrew
— eres un
aguafiestas— le dijo Edward rezongando y apartándose de mi
— ¿Has visto a
Taylor?
— Fue a buscar a Rose
— ¿Qué Rose?
— nuestra prima— dije
riendo— ¿Qué otra Rose más?
— ¿Rose? ¿Nuestra
Rose? — yo asentí con la cabeza— ¿de verdad ella está aquí? — volví a asentir
riendo— ¿Dónde está?
— Taylor fue a
buscarla
— Es que no puedo
creerlo— dijo riendo
— ¿qué le pasa? —
dijo Edward en mi oído
— adora a Rose
— Vamos a buscarle un
pastel para recibirla a la cafetería— dijo pasando su brazo por el hombro de
Andrew
— ¿y puedo traerme
algo para mí también?
— claro, pero tú lo
pagas
— ¿sabes que eres el
mejor cuñado del mundo?
— sí lo sé, pero aun
así te compraras tú tu pastel, adiós lady— dijo besando mi frente y yendo a la
cafetería con Andrew que auntrataba de convencerlo para que le comprar algo
—pues no quedan
muchos chicos lindos, así que apúrate antes de que te lo quiten— escuché la voz
de Taylor a unos pasos de mi. Me di la vuelta y venia efectivamente Taylor y
Rose riendo
— Rose, al fin llegas— dije corriendo hacia ella y
abrazándola
— luego nos vemos Rosalie— dijo despidiéndose con
la mano— adiós hermosa— dijo me beso en la mejilla
— Adiós Tay— dije sonriéndole y vi como
desaparecía por el pasillo— ¿Qué?— le pregunté al ver que me miraba sonriendo
con esa sonrisa pícara
— ¿“adiós hermosa” “adiós Tay”? ¿De qué me perdí?
¿Te gusta Taylor?
— ¿de qué rayos hablas?— le pregunté sorprendida,
¿cómo se le ocurría decir eso?— Rosalie Sandra Parks Brown , yo amo a Edward,
Taylor solo es mi mejor amigo— vi cómo se relajaba ¿por qué se relajaba?
— que interesante— dijo sonriendo con esa sonrisa
que la caracteriza cuando quiere algo
— no— le dije inmediatamente
— ¿no qué? prima— dijo dándose la vuelta y
mirándome con cara inocente
— conozco esa mirada, Rosalie él nunca te va a ver
cómo ve a Caroline— dije y comencé a caminar
— ella no lo recuerda
— pero él, la ama
— pero ella no, y él tiene que ser mío.
— para— dije parándome frente a ella e impidiendo
que siguiera caminado— el chico del que estás hablando, es mi cuñado, mejor
amigo y el novio de mi hermana.
— ¿y eso cuando me ha detenido?
— oye estamos hablando de mi hermana, TU prima.
— ella ni siquiera me conoce
— no hagas esto, sabes que siempre te he apoyado,
pero ahora está mi hermana en esto.
— entonces no te metas— dijo y salió enojada en
dirección donde se había ido Taylor
No hay comentarios.:
Publicar un comentario