Translate

domingo, 5 de octubre de 2014

Capítulo 3~ ADM



Y aquí voy junto con Andrew a Londres, para buscar a una hermana que  ni siquiera sabía que tenía, mi vida no es como pensaba, todo cambio, espero que no sea peor cuando llegue allá, yo nunca he visto Londres, sí es la capital de Inglaterra, pero nunca me había llamado la atención, había ido a Estados Unidos, a Canadá, a Chile, a Brasil, a Colombia, Ecuador, Perú, pero nunca había tenido la intención de cambiarme de casa y menos dentro del mismo país, según mi hermano dice que Londres es lindo y que hace calor, pero no se aún estoy nerviosa, y extraño mucho a mis padres, a pesar de lo que haya hecho mi padre no tenga excusa, lo quería y mucho, además quiero saber quién es mi hermana… Caroline.

— ¡¡Elissabet, Elissabet, Elissabet!!— me dijo gritando y sacándome de mis pensamientos.

— ¡¡Andrew, Andrew!! No me grites no estoy sorda— le digo gritando al igual que él, lo que provoco su risa y la mía la siguió después.

— es que estabas tan perdida en tu mundo que ni siquiera te diste cuenta de que ya estamos aterrizando.

— oh cierto— en ese momento hablo el piloto avisándonos de que nos abrocháramos los cinturones porque estábamos aterrizando en nuestro destino: Londres.

— yo creo que deberías sacarte ese abrigo, aquí no hace frio.

— ¿seguro?

—Sí— le hice caso ya que por lo que se veía afuera había mucho sol y él andaba solo con una camiseta sin mangas

Al bajarnos del avión, nos esperaba un auto muy lindo que decía en un cartel familia Brown, lo cual no creo que haya sido necesario ya que veníamos solos en el avión, era un avión privado.

— vamos sube.

— ¿sabes dónde queda la casa?

— yo no, pero él sí— decía apuntando al chofer, que se veía muy joven y muy apuesto— Elissabet — decía susurrándome en el oído

— ¿Qué?— le conteste en el mismo volumen

—ni se te ocurra involucrarte con el chofer ¿me oíste?— ¿este chico lee los pensamientos o qué?

—ash, aguafiestas.

Y así seguimos el camino al que sería nuestro nuevo “hogar”, nunca será un hogar sin mis padres, hay Dios cuanto los extraño.

— Hey pequeña no llores— no me di ni cuenta y mis mejillas estaban todas mojadas con mis lágrimas.

—los extraño mucho

—lo sé, yo también, pero ellos están en un mejor lugar cuidándonos.

—sí pero eso no lo hace menos doloroso.

—Ya lo sé, ya lo sé, ven aquí— decía abrazándome, y así estuvimos todo el camino hasta que llegamos a la casa— entra a la casa mientras que Thomas y yo entramos las maletas.

— Ok— digo y veo la casa que es muy hermosa.

Era una casa que se notaba que era antigua, pintada de un color que en tiempo pasado fué burdeo pero que ahora está desteñida por el paso del tiempo, tiene un garage donde facilmente caen 3 automoviles y quizás una motocicleta, el pasto de la casa estaba amarillo así que hace mucho tiempo que nadie vivía aquí, la entrada de la casa estaba indicada por un camino con baldosas de color azul colonial y me dispuse a caminar, cuando entré en la casa me dí cuenta que era más linda que por fuera, estaba amoblada con muebles antiguos que le daban el toque rustico, en seguida supe que había sido mamá la que la había decorado, a ella siempre le gusto todo lo que era decoración, siempre se encargaba de ver cómo estaban las plantas, las habitaciones bien ordenadas, y siempre había algo que quería cambiar, a veces se paraba en los marcos de la puerta a observar todo, y papá le decía que parecía terremoto, porqué siempre decía que algo había que cambiar. Subí al 2° piso y vi que había 5 puertas, supuse que eran los cuartos, fui recorriendo cada una de las habitaciones, la 1° era de mis padres, pintada con un color damasco, una cama en medio y todo estaba tapado por una sabana blanca ¿es que no hay nada que no me recuerde a ellos?, la 2° era al parecer de un chico... Andrew, estaba pintada de un color verde militar y también, al igual que la otra habitación, estaba todo tapado con una sabana blanca, en frente había otra puerta con un color rosado suave, entré y habían 2 cunas, al parecer habíamos vivido aquí antes, con mi… hermana, al lado de esta habitación, había una que era muy simple pero parecía acogedora, estaba compuesta por una cama matrimonial, un televisor pantalla plana, y estaba pintada de un color crema muy lindo compuesta por las cortinas que le hacían juego, estaba muy bien iluminada, en eso mientras admiraba la habitación…

— ¡Hey!— Me di la vuelta muy rápido tomando del cuello a no sé quién, o esperen es el chofer, ups— ehm… chica ruda… ¿me podrías soltar…?— dice apenas articulando las palabras

— lo siento, pero fue en defensa propia tú me asustaste— le digo soltándolo

— ehm, tienes razón lo tendré en cuenta la próxima vez— comenzamos a reír y en eso escuchamos una tos falsa… Andrew tenía que arruinar el momento.

— ¿interrumpo algo?

—no hermanito, es solo que Thomas me asusto y…

— adivino lo tomaste del cuello

— si

— siempre a la defensiva, así me gusta— dice riendo— bueno lo mande a buscarte porque ya sacamos todo lo del coche.

— oh claro, bueno pues mientras arreglamos la casa ¿porque no pedimos una pizza?

— claro es una estupenda idea, ¿Thomas te quedas?

— No lo siento pero debo irme, mi novia me está esperando en casa— ¿tiene novia? y yo que me quería divertir— será para la próxima, nos vemos.

— cuando quiera, ah y gracias por la ayuda.

— no fue nada, adiós Elissabet, adiós Andrew.

—Adiós— decimos ambos

— ¿desilusionada hermanita?

— no me molestes— le digo seria

— okey, okey— dice levantando las manos como si lo estuviera apuntando con un arma— llama a la pizza que me muero de hambre.

— okey.

— aquí pizzería— contestan del otro lado del teléfono

— hola me gustaría pedir una pizza para la calle…— ¿Cómo rayos se llama la calle?— espere un momento, ¡¡¡Andrew!!!— grité tapando el teléfono

— ¿qué?— escucho como me grita desde arriba

— ¿Cómo se llama la calle?

— Lombard street 2127— me grita de vuelta y escucho como ríe

 — ¿Hola?— digo por teléfono

— ¿Si?

— la calle se llama lombard street 2127.

— okey en unos minutos la pizza estará en su casa.

— gracias, aquí la espero— digo y cuelgo el teléfono

— listo Andrew, la pizza viene en camino.

— okey, mientras tanto desempaquemos.

— si ams, sobre eso ¿ya habíamos vivido aquí verdad?— digo en la puerta de su habitación

— si hace 19 años, lo supiste por las cunas ¿verdad?

— Sí— y comienzo a recordar a mis padres

—sin tristezas en esta casa vamos lleva tu ropa a la habitación de huéspedes, mientras tanto dormirás ahí, hasta que remodele la otra habitación.

— ¿dónde está la pantalla plana? Siiiii— digo saltando de alegría

— ¿qué pantalla plana?

— Perdiste— le digo subiendo escaleras arriba con mis cosas y encerrándome en la habitación

—Eres una tramposa— escuche al otro lado de la puerta

— tú dijiste que esta sería mi habitación es culpa tuya— le digo riendo

— esto no se quedara así, ya me tocara algo de esta casa bueno a mí.

— ajá lo que digas.

Comencé a ordenar la que sería mi nueva habitación, le faltaba un equipo de música, y unos posters de Reik, mi grupo favorito junto con Green day, y linkin park, ufff y por supuesto a Chayanne, definitivamente él es el mejor cantante de música romántica que existe, y justo en frente de mi cama pongo al mejor actor del mundo él… Robert Pattinson, ¿porque Dios hizo a este hombre tan perfecto?, comencé a ordenar mi ropa pero me puse a pensar que mi ropa no cabría en ese pequeño armario, tenia de todos los conjuntos posibles, esto es lo mejor. Luego de estar ordenando mi cuarto me tire sobre la cama y… suena el timbre

— ¡¡ Elissabet ve a abrir la puerta estoy ocupado!!

— ash flojo, ve tu yo estoy cansada.

— ¡¡ Elissabet ve ahora!!

— Bueno pero no te enojes— Baje las escaleras y fui directo a la puerta.

— Hola hermosa, aquí está tu pizza, pero para ti es gratis por un beso— dice el idiota del repartidor en la puerta. Esto de ser irresistible tiene sus desventajas

— no gracias, prefiero pagar— digo retrocediendo y empujando a este “repartidor”

— vamos si solo es un besito

— ¡¡ya te dije que no!!!— me toma de los brazos y me atrae hacia él, pero…

— ya suéltala, ¿Qué no la oíste?— escucho una voz varonil que habla

— ¿y tú que te metes?

— ¡Andrew!— grito

— ¿Qué pasa Elissabet porque gritas?— dice Andrew apareciendo arriba de las escaleras

— nada el idiota del repartidor quería besarme—hice una cara de disgusto— pero llego… ehm… ¿Cómo es que te llamas?— digo mirando al chico

— disculpa aun no me presento, hola soy Lowell, Taylor Lowell— interesante… es lindo, tiene el cabello negro un poco largo, unos ojos café claro, una tez morena y va muy bien vestido, ¿y si…?

— mucho gusto Taylor

— el gusto es mío ¿Elissabet? ¿Verdad?

— ¿Cómo sabes mi nombre?

— tu…— dice señalando a Andrew

— claro mi hermano lo dijo— que tonta soy.

— Hola soy Andrew, el hermano mayor de Elissabet— puso su voz de macho recio pero le sale tan gracioso— ¿de qué te ríes?

— Es que tratas de hacerte el malo y te sale muy gracioso— Taylor también comenzó a reír pero más disimuladamente.

— hey no me dejes en vergüenza ante ese desconocido.

— De hecho, somos vecinos— dice señalando la casa de un lado— así que… pronto dejaremos de ser desconocidos

— ignóralo Taylor, trata de ser el hermano serio pero no le sale el papel, ven pasa— le dije haciéndome a un lado para que entrara pero llego una chica, ¿también tendrá novia?

— ¿Qué pasa Tay?, escuche unos gritos y vine en seguida

— ah no nada, es solo que un idiota quería besar a Elissabet, pero tu hermano el héroe la ayudo— dijo con una sonrisa triunfante. Ah son hermanos ufff menos mal.

— Uyyy si él es todo un héroe— dijo esta chica tomando las mejillas de su hermano y hablándole como bebe, lo cual me causo mucha gracia— Hola soy Ana la hermana de Taylor— dijo demasiado seria y muy fría, parecía más amigable.

— un gusto Ana, soy Elissabet y este fortachón de acá— digo apuntando a mi hermano— es Andrew mi hermanito.

—hola, veo que al fin llegan nuevos vecinos— sonríe mirando a Andrew

— Si, al parecer fue mucho tiempo— lo dije con pena recordando que no estábamos acá desde hace 19 años.

— ¿Estás bien?, ¿dije algo malo?— dice ahora mirándome a mi

— eh, no nada— dije tratando de parecer lo más normal posible, pero ya se me estaba formando el nudo en la garganta— ¿no gustan pasar?

—ehm… si porque no— dice Ana mirando ¿nerviosa A Taylor?

— si pasemos y así conocemos a nuestros nuevos vecinos los…

— Brown— digo completando su frase— siéntense, están en su casa— les digo siendo lo más amable posible— ¿Andrew por qué no vas al supermercado a comprar algo mientras los chicos y yo nos quedamos conversando?— esto no me lo perdonara, él odia que lo manden, pero bueno mientras que estén ellos no puede hacerme nada, ¿o sí?

— Claro, Taylor me acompañas, no sé dónde queda el supermercado— dijo molesto, hay Dios de esta no me salvo.

— ¿eh? Ah sí claro, vamos— dice levantándose

— no te preocupes Andrew, yo cuidare a mi cuñada muy bien— lo dije con un tono triunfante, a lo que Andrew me miro con una mirada de *ya verás malcriada* yo solo reí.

Cuando ellos se fueron comenzamos a charlar con Ana.

— ¿Elissabet…?— dice Ana

— si ¿Qué pasa?

—quería pedirte perdón por hablarte tan seria cuando nos conocimos— dice un poco roja— en mucho tiempo no he tenido una amistad, en la universidad me consideran como la chica rara siempre me ha costado adaptarme… no estoy acostumbrada a sociabilizar

— oh ya entiendo, veras ese no es un problema, yo seré tu nueva amiga— en sus ojos vi felicidad.

— ¿de verdad serias mi amiga?

— por supuesto que sí, pero prométeme que no me fallaras nunca porque ahí conocerás lo peor de mi— le dije recordando lo que había hecho la maldita de Camille, su cara quedo echa papilla.

—Ok—me miro dudosa— ¿porque?

— mmm cuando vivíamos en Oxford, encontré a mi “mejor amiga” y a mi novio besándose en una fiesta, luego nos pusimos a pelear y deje su cara irreconocible— en mis labios se formó una mezcla de sonrisa malvada y a la vez triunfante.

—oh entonces tendré cuidado— dijo con una sonrisa tímida— ¿y por qué viajaron a Londres?

— Por asuntos familiares, mis padres tuvieron un accidente y fallecieron— digo tratando de sonar tranquila, algún día debo superar el hecho— y pues la casa nos traía recuerdos, así que escogimos Londres

— ¿y es muy difícil el cambio de casa?

—no, nosotros estamos acostumbrados a viajar, así que no fue tan difícil

—oh… ¿y solo son ustedes 2?— la pregunta del millón

— eh… bueno es una larga historia, pero no, somos 3

— ¿y su otro hermano?

—Hermana— le corrijo, ella se ríe junto conmigo, no sé porque pero nos reímos— ella es uno de los motivos por el que nos cambiamos de casa

— ¿y saben cómo es?

— Bueno, mientras nos cambiábamos de casa encontré una foto de ella y yo al año— digo sacando la foto de mi bolso

—Que tiernas— dice mirando la foto, yo me río

— ¿y ustedes cuantos son?

— somos 3 también, Taylor es el del medio, yo soy la menor y Ed…

— Chicas llegamos— decía Andrew entrando con Taylor a la casa.

— estamos por aquí— le grito yo

— Elissabet tu hermano es muy gracioso— dice Taylor riendo… su sonrisa te deja sin habla

— es un payaso

— oye estoy aquí— y todos reímos.

— ¿y bien? Compraron todo lo necesario para la cena.

— eh si, ¿puedes cocinar tú?

— Claro, ¿Ana me ayudas?—  ella miro a Taylor un poco ¿dudosa?, es que ¿acaso le estaba pidiendo permiso?— Ana— dije llamando su atención.

—sí, vamos

— ¿Sabes cocinar?— le pregunto mientras saco las cosas de la bolsa

—Se hace lo que se puede— dice riendo

—vale, ¿Qué cocinamos?

—mmm no sé, ¿papas con carne?

— ¿eso es lo más fácil?

—no, lo más fácil son fideos, pero no quiero fideos— le digo riendo

—Vale, entonces papas con carne— dice prendiendo la cocina

— ¿de que hablábamos?

—de tu hermano, no alcanzaste a decirme su nombre

—ah claro, Ed…

— Ay— digo un poco gritando, e interrumpí a Ana, lo sé soy tan dramática pero no me gusta ver sangre fuera de lugar, la prefiero en mi cuerpo, pero vi que Ana tampoco estaba cómoda de hecho su cara ¿cambio?

—Elissabet, cúrate eso, me tengo que ir lo siento— pero antes de que pudiera hablar llegaron los chicos y Taylor también estaba raro, ¿no les gustara la sangre tampoco?

— ¿Elissabet qué paso? ¿Por Qué gritaste?— dice Andrew acercándose a mi

— me corte, pero no importa ¿Ana, Taylor están bien?

—No, lo sentimos pero se nos hizo tarde, nos tenemos que ir adiós— y ambos se fueron.

— ¿Notaste eso?— dice Andrew mirándome

— sí, se sentían demasiado incómodos.

— a lo mejor no les gusta la sangre como a ti.

— quizás, ¿me ayudas con esto? me duele— le digo poniendo cara de perrito abandonado.

— ¿Cómo cuando pequeños?

— si

— Ok— sonríe— estuve hablando con Taylor— dice terminando de curar mis heridas

— ¿de mí?— digo con una pequeña esperanza.

— no— puse cara de niña triste, lo que a él le causo gracia— pero ya en serio, le dije porque habíamos venido a Londres, y le dije que nuestra hermana se llamaba Caroline y él se puso extraño, como si estuviera recordando algo.

— ¿de verdad?, ¿tú crees que la conozca?

— la verdad no sé, pero hay que saber más de esos “Lowell”

— En especial de Ana— le dije haciéndole una broma.

—Huy que graciosa Taylor— dice molestándome

—yo admito que Taylor es sexy

—y yo admito que yo soy sexy

—ajá si claro, como no

—Ve a tu cuarto y duérmete que mañana iremos a inscribirnos a la universidad— dice riendo

— ¿A la universidad?— hice un puchero— pero yo no quiero ir.

— lo siento está decidido.

— Okey— le dije sin muchos ánimos— descansa.

— tú también, sueña con Robert Pattinson.

— Siempre— y escucho su risa.

Me fui a mi habitación, me puse mi pijama y me acosté pensando en todo lo que había pasado hoy y así… me entregue a los brazos de Morfeo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario