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domingo, 19 de octubre de 2014

Capítulo 14~ RPL



Bueno, ya que vimos la hermosa pareja que son Andrew y Ana, ¿Qué les parece si vemos, a Caro y Paul?

— ¿Caro?— dijo el moreno sentándose al lado de su “hermana”

— ¿perro mojado?

— sabes que odio que me digas así

— ¿y porque crees que lo hago?— dijo ojeando una revista

— eres mala— dice riendo

— aprendí de ti— le dijo sacándole la lengua

— estás loca— y ambos se ríen— oye hablando en serio, un pajarito me contó que andas con Paul

— ¿fue Mark verdad?

— ¿si te digo estará en problemas?

— probablemente

— entonces sí, fue él— sonríe el chico

— perfecto— dice con una sonrisa malvada

— ¿si te pago diez dólares, haces que sufra más?

— claro— y agarra el billete que Mario le ofrecía

 bueno pero ¿es verdad?

— sí

— ¿y tú lo quieres?

— ¿te soy sincera?

— claro

— lo quiero…pero como te quiero a ti, como un hermano, un amigo, algo así, no como un novio

— ¿son novios?

— no, somos “amigos con beneficios”— dice haciendo comillas

— ¿y por qué no se lo dices?

— no encuentro la forma

— ¿y quieres a otro chico?

— no

— entonces dile, que solo lo quieres como un amigo y ya

— ok, hoy le diré

— ¿hoy?

— sí, me invito a comer

— ¿y a quien le pediste permiso?

— a mí— dice Andrés entrando a la sala de estar, con una caja de pizza

— ¿y porque le diste permiso?— dice cruzándose de brazos

— porque ella tiene derecho a salir, tiene diecinueve está en plena juventud, ¿quieres cariño?— dice ofreciéndole pizza a Caroline

— además Paul es amigo de la familia, y gracias papá— dijo mientras recogía un pedazo de pizza

— ¿Paul? ¿Amigo de la familia?— dijo Mario sacando pizza también

— se crio con ustedes, sí es de la familia, además es un buen muchacho

— ¿lo ves? papá lo aprueba— y en ese momento el celular de Caroline comenzó a sonar, y en la pantalla, apareció el nombre y la foto de Paul— permiso— dice saliendo al patio

— hola linda

— hey Paul

— ¿recuerdas que hoy iríamos a comer?

— si, ¿pasa algo?

— no, es que no podré ir. Pero ¿Qué te parece si más en la tarde vamos al parque de diversiones que llegó?

— claro me encantaría— ella odiaba las alturas

— bueno, nos vemos, te paso a buscar a las 9

— si, nos vemos— no tenía muchas ganas de salir

— te amo, adiós

— adiós— y colgó

Ella se odiaba por no poder decirlo “te amo” al chico, pero era la verdad, NO LO AMABA, y además tenía que ir a un parque de diversiones, siendo que odiaba las alturas, por lo menos tendría la oportunidad de decirle que no lo quería, pero que podían ser amigos, entró a la casa, pero con un ánimo distinto

— ¿hey cariño que pasa?— dijo Andrés preocupado al ver la cara de la chica

— ¿te canceló? — preguntó Mario al borde del enojo

— no, dijo que íbamos a ir a un parque de diversiones

— pero tú odias las alturas— dijo Andrés extrañado

— si, y él no lo recordó. Pero bueno, así terminare de una vez por todas con él— dijo yendo a su habitación

— ¿me perdí de algo?— preguntó a su hijo

— ella ya no lo quiere

— ¿y crees que sea por alguien más?

— no lo sé, esperemos que no

— no quiero que tenga nada que ver con Los Lowell o con Los Brown de nuevo

— ella odia a las 2 familias, así que es imposible. ¿Has hablado con Alisson?

— si, dice que el chico Taylor y su hermana están de su lado al parecer

— ¿Por qué te dijo eso?

— la vi hablando con Taylor, y ella me vio, entonces me contó

— ¿él no era el mejor amigo de Elissabet?

— no lo creo, si la quiere matar, dudo que sea su mejor amigo

— mmm— una idea surgió en la cabeza del chico

— ¿qué?

— nada— dijo el chico distraído

— aun no entiendo porque aceptaste la ropa de la chica esa

— es su hermana, papá

— Caroline no los recuerda

— lo recordará algún día

— pero no todavía, y mientras no lo recuerde deja que viva con la idea de que nosotros solamente somos su familia

— no sé si sea lo correcto que le hayamos mentido acerca de su accidente

— MARIO YA BASTA, fin de la discusión— dijo Andrés levantándose y yendo a la cocina a lavar las vajillas que habían usado

Caroline pensaba en la forma de decirle a Paul, que no lo quería como antes. Rose, Edward, Taylor y Elissabet, organizaban una salida, Andrew y Ana, llamaron diciendo que irían al cine “a ver una película”, y bueno veamos que planean los chicos para un sábado en la noche. Edward y Elissabet estaban abrazados en el sillón grande, y Taylor con Rose estaban sentados en sillones separados, hablando

— ¿saben?, estoy aburrido— dijo Edward abrazando a su lady

— si, yo también. Y no quiero ver más películas— lo apoyó Rose

— ¿Por qué no salimos? — preguntó Elissabet

— yo no quiero salir, me da flojera— dijo Taylor

— Taylor…a ti todo te da flojera— y todos rieron

— hablo en serio, prefiero quedarme a leer

— hay vamos Taylor, no seas aguafiestas— trató de convencerlo Elissabet

— sí Taylor, si salimos yo no quiero estar tocándole el violín a estos 2— dice refiriéndose a Elissabet  y Edward, Taylor se ríe

— bien voy, pero ¿Dónde iremos?

— vamos al parque de diversiones que llegó

— sí, escuché que es bueno

— hay sí, yo quiero ir— dijo animada Elissabet

— si pero…

— dijo que sí, yo lo escuche, ¿ustedes lo escucharon? — dijo Edward interrumpiendo a Taylor

— sí, nosotras también lo oímos— dicen sin dejar hablar a Taylor

— pero yo…

— ok chicas, en media hora las venimos a buscar— dijo levantándose Edward

— te veo luego amor— la castaña lo besó

— nos vemos lady— dijo cerrándole un ojo— adiós rose— se despidió con la mano

— adiós Elissa— dijo el morocho besando su cabeza— adiós Rose— dijo con un beso en la mejilla

— nos vemos— dijeron al unísono

— okey tengo media hora, para ponerme linda— dijo Elissabet una vez que los chicos se había ido

— pero si eres muy linda— dijo Rose tratando de alagarla

— gracias prima… pero no funcionara, me arreglare de todos modos, y me demorare

— rayos— dijo frustrada

— ¿te ayudo?

— ¿para qué después me dejes como Barbie? no gracias

— como quieras— dijo riendo mientras subía a su habitación

Edward y Taylor se fueron conversando mientras caminaban a su casa

— sabes que odio los parques de diversiones

— Taylor…tu odias todo— sonrió mientas iban a casa— además tendrás que verte bien para rose— se burló

— a mí no me gusta rose

— Eso es tanta mentira, como que yo no amo a Elissabet o que ella es la persona más horrible del mundo

— estás loco— dijo el morocho mientras abre la puerta riendo

— por supuesto— sonríe— estoy loco de amor por mi Elissabet— cayó en el sillón de la sala de estar

— ok chico enamorado, veré que ropa ponerme— dice subiendo la escalera Aun riendo— veamos, ¿Qué me tengo que poner para un parque de diversiones?

Esto era sencillo, él no se vestía para impresionar a nadie, así que opto por algo simple, una camiseta blanca apretada, más una chaqueta negra, unos pantalones de mezclilla negro y unos botines cafés, nada presuntuoso. Se fue a bañar, para luego echarse de su perfume favorito, Dolce & Gabanna, amaba ese perfume…y solo se echaba…cuando veía a Caroline. 

Aparto ese pensamiento triste de la cabeza, si ella no lo recordaba y ya tenía su vida al lado de un rubio teñido, bien por ella. Se miró en el espejo y se desordeno un poco el cabello con la mano. Listo había terminado, y le quedaban exactamente quince minutos de sobra, perfecto. Se fue a mirar la televisión mientras Edward se alistaba, para ir a buscar a las chicas.

Vale, Taylor estaba listo. ¿Qué se pondrá Rosalie?

— ¿Elissa?— dijo golpeando la puerta de su prima

— ¿sí? — contestó del otro lado de la puerta

— ayúdame ¿qué me tengo que poner?

— mmm ¿Qué conjuntos tienes?— dijo abriendo la puerta, esta con una bata encima, y con el cabello tomado

— ven— la arrastró a su habitación

— ¿no que no querías mi ayuda?— dijo con una sonrisa burlona y los brazos cruzados

— tú sabes más de conjuntos y ropa que yo

— cierto, además a mí también me gustaría verme bien para el chico que me gusta— dijo mientras buscaba en el closet y miraba con picardía a su prima que estaba sentada en la cama

— yo no quiero verme bien para nadie

— ¿ni para Taylor?— dijo girándose para mirarla

— claro que no— dijo riendo nerviosa

— como digas— contestó sarcástica mientras seguía buscando la ropa— vete a bañar, te dejare el conjunto en la cama, ¿necesitas que te ayude con el peinado y maquillaje?

— no gracias, nada de maquillaje, y en el peinado, solo me haré una cola de caballo y listo

— como quieras, vete a bañar

— eres peor que mi mamá— dice entrando al baño

— Aun así me amas

— un poco— se rio mientras se metía a la ducha. Comienza por echarse shampoo, y refregarse bien el cabello

— Tu ropa está sobre la cama— dijo Elissabet desde el otro lado de la puerta

— GRACIAS— le gritó desde la ducha

Una vez que salió del baño, y envolviendo su cuerpo y su cabello con toallas, salió del baño. Al salir atónita miró el conjunto que Elissabet había escogido, ropa de Barbie a la hora, pensó la chica mirando la ropa, ni siquiera era suya era de Elissabet, corrió al armario y como pensó estaba vacío, definitivamente iría a reclamarle a Elissabet, pero al intentar abrir la puerta, descubrió que estaba con pestillo, genial. Ahora no tendría escapatoria, tendría que verse como Barbie.

— ¿EN SERIO?— le gritó desde su habitación

— DE NADA— escucho el grito de vuelta

— no me pondré esto

— tienes menos de diez minutos para estar lista, o tendrás que escaparte por la ventana con toalla

— te odio

— yo te amo— y escuchó la risa de su prima

Perfecto, ahora tenía que vestirse como una muñeca, al menos no le había dejado rímel para sus pestañas, solo lápiz labial: rosado, ¿en serio merecía este castigo?, bueno no tenía otra cosa que ponerse, así que… tomó la ropa, se vistió, se soltó el cabello, lo seco y se lo aliso, se puso los aretes, obvio que todo esto era de su prima, ella odiaba la moda, pero había estado leyendo unas noticias de kpop, y GD era el fashionista de ese grupo junto con Taeyang, ambos habían asistido a la semana de moda de parís y se habían sacado fotos con Saint Laurent Chrome Hearts, Pierre Berge, Karl Lagerfeld y Carine Roitfeld, así que se había informado un poco. Se miró en el espejo y vio un algodón de dulce rosado que al parecer era ella, su prima se había vuelto realmente loca al hacerla usar eso

—LISTO, ME VEO COMO MUÑECA ¿FELIZ?— le gritó

— SÍ, PERO TE QUEDARAS AHÍ HASTA QUE YO SALGA— le gritó de vuelta

— TE ODIO— le grito

— NO MIENTAS, O TE CRECERÁ LA NARIZ COMO A CENICIENTA

— ERA COMO A PINOCHO

— ¿CENICIENTA NO ERA LA NIÑA HECHA DE MADERA QUE LE PIDIÓ A SU HADA MADRINA QUE LA HICERA NIÑA DE VERDAD?

— NO

— ES LO MISMO— le gritó provocando que Rosalíe riera

Se quedó esperando a su prima junto con su música, tenía para mucho tiempo esperándola.
Listo, ya hay dos terminados, ahora solo falta Edward y Elissabet, veamos primero a Edward

— bueno, tengo que verme sexy— dijo mientras se paraba frente a su armario con una toalla amarrada a la cintura— creo que esto le va a gustar a Elissabet, de tan solo decir su nombre, me enamoro cada vez más— decía el chico hablando solo, ¿no es una ternura?

Comenzó por ver una camiseta de color gris, una chaqueta azul marina de mezclilla y por ultimo unos jeans desgastados, se miró en el espejo y trato de peinar su  alocada cabellera…sin éxito, la dejo secarse sola y se echó el perfume que Elissabet adoraba, “Dior”, el chico se preguntaba si a ella le gustaba ese perfume porque olía bien o porque era Robert Pattinson el que lo promocionaba. En mi opinión yo creo que es más probable la segunda opción; bueno el chico se miró otra vez en el espejo y le gustó lo que vio, miró su reloj solo cinco minutos la separaban para estar cerca con la chica que amaba, al bajar vio a Taylor viendo televisión, Edward se dirigió a sacar una bolsa de sangre y se sentó junto a su hermano para acompañarlo y esperar con ansias besar los suaves labios de su lady

Okey ya está casi listo todo, solo falta Elissabet ¿Qué ropa se pondrá?

— okey Elissabet tienes que verte linda para Edward, pero nada tan exagerado porque no quieres que te arme un show si alguien se te queda mirando— hablaba la castaña frente al armario

No quería un vestido porque se levantaría con el viento, ni tampoco jeans porque le daría calor, Aunque el tiempo había estado algo extraño últimamente, se le hacía tarde así que se decidió por ponerse una camisa rosada sin mangas, que se amarrara en la cintura y dejara ver su estómago, tenía una obsesión con dejar ver su estómago, unos shorts de jeans que ella misma había cortado, zapatillas azules, nada de tacos…por seguridad, su collar de que le habían robado el corazón, su pulsera favorita, los aros con forma de labios y rímel junto con brillo rosa, PERFECTA. 

Algo de perfume chanel y listo, amaba como se veía en el espejo, y justo eran las ocho con treinta, de aquí hasta el parque era media hora, así que estaban bien. Se tocó los bolsillos del short, y tenía el celular y las llaves de su bebe, ósea su auto. Salió de su habitación y se dirigió a ver a su prima.

— wow— dijo al verla de rosado— me encanta como se te ve ese color

— que bueno— sonrío falsamente— porque yo lo odio

— no importa, te lo quedas

— ¿me regresaras mi ropa?

— mmm…algún día, vamos— dijo tirándola de la cama— espera algo te falta— dijo pensativa mirando a su prima

 — no me pondré rímel

— bueno, aparte de eso

— ¿Qué?— dijo riendo— me pondrás un cintillo rosado en el cabello— la sonrisa de Elissabet se amplió— no, ni se te ocurra

— ash bien— dijo rendida— pero te falta esto— dijo y le echo perfume chanel en el cuello a su prima

— odio… eso— dijo mientras tocia

— eres una dramática, solo fue un poco de perfume

— que yo sepa el perfume es en cuello, no en la boca

— por si las dudas— dijo cerrándole un ojo— ahora vamos a esperar a nuestros chicos— dijo arrastrándola fuera de su habitación

— querrás decir tu chico y mi amigo

— si lo que sea, vamos

Y se pusieron a ver televisión mientras sus chicos llegaban, por otro lado, los chicos ya estaban saliendo de su casa

— ¿Cómo me veo? — preguntó Edward

— mal— dice serio

— entonces me veo perfecto

— dije que te veías mal— dijo mientras cerraba la casa

— ya aprendí a que todo lo malo que me dices, es todo lo contrario

— oh…entonces te ves hermoso

— me dijiste hermoso—comenzó a reírse

— pero… ya vamos— dice caminando a casa de Elissabet y Rose

— oh… espera— dice deteniendo a Taylor

— ¿Qué pasa?

— tengo que darle esta flor— dice sacando una flor de su camiseta

— que cursi, ¿puedo tocar el timbre ahora?

— sí ahora sí— sonríe con la flor en la mano
 
Taylor tocó el timbre y Rose se levantó de inmediato, Elissabet la miró como si fuese la cita de su hija, se notaba que esperaba con ansias a Taylor, ambas se dirigieron a la entrada y Rose abrió la puerta, ve a un chico moreno muy guapo que sonreía de lado, ella levantó una ceja sonriendo al verlo ahí

— ¿no que no te gustaba el rosado? — le preguntó

— tu linda mejor amiga me dejo encerrada en mi habitación con esto sobre la cama, no tenía escapatoria— dice encogiéndose de hombros

— se te ve lindo— y por una extraña razón un cosquilleo agradable apareció en su estomago

— gracias, tú no te ves tan mal— por fuera ella demostraba indiferencia pero por dentro saltaba de alegría

— si…ams, siento interrumpir a tan linda pareja…pero ¿Dónde está Elissabet?

— en primera no somos pareja, y en segunda entra a buscarla

— ya estoy aquí— dijo apareciendo por la puerta

— te ves preciosa

— tú te ves…sexy— dijo mordiéndose el labio

— toma, esto es para ti— dijo entregándole la flor

— owww Edward eres tan tierno, me encanta— dice tomando la flor y tirándose a sus brazos

— si…ams, siento interrumpir a tan linda pareja…pero ¿nos vamos ya?— dijo imitando a Edward, y rose junto a él se rieron

— estas celoso, porque esta chica me ama

— a mí también me ama

— Lo siento Taylor, pero a Edward lo amo más que a ti

— pero yo soy tu mejor amigo

— pero yo soy su novio— dijo sacándole la lengua

— Inmaduro— dijo sacándole la lengua también

— ¿los conoces?— le preguntó a su prima

— no, ¿tu si?— dijo siguiéndole el juego

— nop, ¿Vamos?

— sí vamos— dijo riendo

Las chicas se dirigieron al auto mientras ellos seguían discutiendo, típico de hermanos. Cuando sintieron el motor del auto de Elissabet, recién se dieron cuenta que las chicas se iban, y tuvieron que correr detrás del auto, fue graciosa la escena, y Rose junto con Elissabet se iban riendo, hasta que un disco pare las hizo detener el auto, y por fin los chicos pudieron subirse, haciendo como que estaban cansados para que Rose no sospechara nada.

— son… unas… personas… malas— dijo al subirse en el asiento trasero junto con Taylor

— es culpa de ustedes que se quedan peleando

— ah…claro…y no…podías…decirnos…ya nos vamos

— de todos modos igual se dieron cuenta— dijo encogiéndose de hombros

— me las pagaras Elissabet Elena Brown Payne

— no te tengo miedo Edward

— ya veremos cariño— dijo guiñándole un ojo mientas sonreía

Y luego de esa conversación, se fueron riendo todo el camino, por la corrida de Edward y Taylor. Mientras ellos llegan al parque, veamos que hace Caroline.

— pequeña Paul ya va a llegar— dijo Mario tocando la puerta

— cuando llegue hazlo pasar— contestó ella desde el otro lado

— ¿te falta mucho?

— no, ya estoy terminando

— tengo que ver cómo vas, no quiero que vayas con falda o vestido.

— ok entra, de todos modos no puedes decirme nada

— ok— y abrió la puerta. Encontrándose con una linda chica, que al parecer era Caroline, estaba vestida con un pantalón negro, una camiseta color mostaza más un chaqueta de mezclilla encima, a diferencia de su hermana, odiaba mostrar su estómago. Mario quedo sin habla

— ¿y bien?— dijo terminando de ponerse su arete

— mmm te ves muy…no, tienes que ponerte 5 chalecos encima, y esos jeans están muy ajustados, el gorro tiene que taparte toda la cara, y nada de maquillaje— dijo serio

—eres un tonto, iré así te guste o no— dijo riendo

— sobre mi cadáver— eso provocó algo en la cabeza de Caroline, y así sin más se le vino a la mente una imagen de Andrew, ¿Por qué? Se preguntaba la chica

— ajá si como digas, a propósito esta ropa es muy cara ¿De dónde sacaron el dinero?

— lo importante es que tienes la ropa ¿verdad?

— hay algo muy raro aquí, primero cuando dijiste que estaba en el hospital, dijiste saquémosla pronto de este hospital de ricachones, luego Paul dijo que papá se había comprado un auto para ti, ya que no le daba seguridad la moto, y ahora veo mi ropa y es toda de marca, ¿hay algo que no me hayan dicho?

— wow te estás pasando muchas películas, no hay nada, es solo que con papá hemos juntado algo de dinero eso es todo— dijo él nervioso

— ¿y por qué yo tengo toda esta ropa de marca y ustedes andan siempre con la misma ropa?

— porque… no nos interesa tener ropa de marca— dijo encogiéndose de hombros, pero él sabía que no era eso.

— pero…

— cariño ya llego Paul— dijo Andrés desde la sala de estar, interrumpiendo lo que iba a decir

— ya voy— le grito de vuelta— tenemos una conversación pendiente— le dijo a Mario que solo asintió sonriendo, con la sonrisa más débil que se conozca

— te ves hermosa— dijo al verla entrar en la sala

— gracias— y Paul le dio un beso en los labios, un beso que a ella le resulto un poco frio, quizás solo era su  imaginación

— ¿nos vamos?

— si— dijo Aun aturdida por la conversación pendiente con Mario

— señor ella estará aquí antes de la media noche

— no te preocupes hijo, confío en que la cuidaras

— con mi vida señor— dijo estrechándole la mano

— adiós papá— dijo abrazándolo

— ¿estás bien?— le susurró al oído, ella asintió

— nos vemos

— adiós Mario, adiós papá— dijo despidiéndose de ambos y saliendo por la puerta junto con Paul.

— lamento haber cambiado la cita a última hora, pero tenía que hacer unos trámites— dijo él explicándole

— si, no te preocupes

— adelante— dijo abriendo la puerta del auto, ella le sonrío.

Y partieron rumbo al parque de diversiones, donde probablemente se encontraran con una no muy grata sorpresa; Veamos que están haciendo Mario y Andrés.

— ¿Qué le paso?

— casi descubre lo de su ropa

— Esa tipa tiene la culpa

— no le digas así a Elissabet

— sabes estoy sospechando, que a ti te gusta ella

— claro que no— dijo rápidamente

— ya te dije que no quiero verte cerca de ella

— no me gusta, además si así fuera tú no puedes prohibirme nada, yo ya soy mayor de edad.

— no me contestes— dijo enojado

— entonces deja de tratar mal a Elissabet

— lo sabía, si te gusta

— si, me gusta ¿y qué?— dijo enojado ya por toda la situación

— eres un…

— ¿un qué padre? Un hijo de quien, completa la frase, vamos.

— no quiero que vuelvas a contestarme— dijo abofeteando a su hijo

— te odio— dijo yendo a su habitación y cerrando de golpe.

El chico estaba dolido, su padre nunca aceptaría que Elissabet y él estuvieran juntos, bueno a decir verdad ni siquiera Elissabet lo quería, ¿Por qué se hacía falsas ilusiones? ¿Por qué siempre sufría al ver a Elissabet y a Edward salir juntos de la universidad, cuando iba a buscar a Caroline? Era un idiota, un idiota enamorado de un amor imposible.

— ¿a qué nos subimos primero? — preguntó Rose

— vamos a la montaña rusa

— paso, me dan miedo las alturas— dijo Elissabet tocando su estómago en un gesto involuntario

— yo también paso, no quiero escuchar gritos de gente masoquista, que se sube y después bajan muertos de miedo— dijo Taylor

— hay vamos nena, sube conmigo— dijo haciéndole un puchero a Elissabet

— Edward… no hagas esa cara

— entonces sube conmigo, te juro que te protegeré

— ¿lo juras?

— YO EDWARD LOWELL, JURO QUE CUIDARÉ A MI LINDA NOVIA ELISSABET CON MI VIDA, PARA QUE NADE LE PASE— dijo hablando en voz alta.

— estás loco— dice riendo

— por ti— y le guiño un ojo— vamos— dijo arrastrándola a la fila

— vamos Taylor, no seas amargado— dijo Rose rogándole

— no quiero

— ¿Por qué?

— porque en primera yo no quería venir, y en segunda odio los gritos

— ¿Sabes qué? Haz lo que se te pegue la regalada gana, yo no me quedare aquí aburrida— dijo enojada, y dándose la vuelta, para seguir a Elissabet  y Edward.

— rose…— dijo siguiéndola— no te enojes— dijo tomándola del brazo

— ¿Por qué?

— porque te ves más linda sonriendo— esas palabras salieron de la nada y Rose se ruborizo

— no digas estupideces cursis— Aunque la idea le agradaba, no quería que él lo notara

— okey, pero no te enojes

— bueno

— no te creo— dijo cruzándose de brazos

— es verdad— Aun seguía enojada

— vamos, dame una sonrisa— dijo tocándole la mejilla, y un cosquilleo se apodero de la mejilla de Rose

— okey— y le sonrío tímidamente

— vamos— dijo y la tomo de la mano, antes de que las ganas de besarla se apoderaran de él.

Los chicos hicieron la fila, detrás de Elissabet y Edward, quienes estaban abrazados y riendo, cuando ya solo quedaban cuatro personas para subirse, Taylor miro hacia atrás y vio algo que hizo que su pecho doliera nuevamente, vio como Caroline y un rubio que había conocido en el hospital entraban al parque de diversiones abrazados, era definitivo ellos estaban juntos, o eso creía Taylor, en cierto modo estaban juntos, pero no oficialmente. Bien si ella había hecho su vida al lado de ese tipo, él también lo haría. 

Subieron a la montaña rusa, Edward y Elissabet adelante muy abrazados, rose y él atrás, y unos asiento más atrás estaban Caroline y ese tipo, Taylor sentía que los celos lo comían, y se dio vuelta para abrazar a Rose. No sabe porque lo hizo, solo quería abrazarla y no soltarla nunca más.

El juego inicio, y como Edward había jurado, en todo momento abrazo a Elissabet, hasta que ella abrió poco a poco los ojos y empezó a gritar en las vueltas que daba el carrito donde iban, Taylor Aunque no lo crean iba gritando también, y Rose en una altura lo abrazo fuertemente y se escondió en su pecho, Taylor no la aparto de hecho la abrazo Aun más, Caroline y Paul iban gritando, Paul de la diversión y Caroline de miedo, pero Paul no la abrazo el tenia los brazos arriba, ni siquiera recordaba que Caroline le tenía miedo a las alturas, cuando ya termino el juego, todos bajaron Elissabet y Edward reían, Taylor y Rose también y Paul junto con Caroline, estaban ahí, ella estaba llorando porque el cinturón se le soltó en un momento que estaban arriba, y tuvo miedo, abrazo fuertemente a Paul que ni siquiera se dio cuenta, entonces la pobre lloraba desconsolada, y Paul estaba enojado, odiaba que hicieran ese tipo de Shows con tanta gente alrededor.

— hey Caroline, ya pasó, basta de llorar— trataba de sonar lo más suave posible

— odio las alturas y tú me obligaste a subirme— decía llorando

— NO ES MI CULPA QUE SEAS UN COBARDE— le gritó exasperado, y eso grito llamo la atención de Taylor y los chicos.

— ¿Qué pasa?— preguntó Elissabet acercándose a la chica que lloraba en un banco, Aun no sabía que era Caroline.

— nada, es que ella le tiene miedo a las alturas, es una cobarde— dijo molesto

— hey, ella no tiene la culpa, deberías saberlo— dijo Taylor enojado, al saber que le decía esas cosas a Caroline, pero Paul estaba molesto

— metete en tus asuntos, y deja de molestar— le contestó

— oblígame— dijo apartándose de Rose

— no te metas conmigo, que saldrás perdiendo— dijo a punto de explotar

— ¿Qué? ¿Usaras tu carita de muñeca para asustarme?— dijo empujándolo

— Taylor ya— cuando Elissabet pronuncio ese nombre, Caroline levantó la cabeza y se encontró con un Paul enojado que empujaba a Taylor, el chico que la besó cuando ella despertó del coma, miro a la chica que había gritado recién y se encontró con la chica que “la había empujado por las escaleras”

— dile a este imbécil, que a la mujer no se le trata así— contestó enojado

— a mí nadie me dice como trato a mi chica— dijo y acto seguido golpeó su mandíbula, lo que provoco el grito de Rose, Elissabet y Caroline.

— pues deberían enseñarte que a una mujer no se le grita— dijo devolviéndole el golpe.

En ese momento comenzaron a golpearse, Paul sangraba arriba de la ceja, y Taylor en la boca, Edward separo de un tirón a Taylor y le dijo a las chicas que lo acompañaran, mientras que Caroline le gritaba a Paul que era un imbécil.

— chicas vayan a comprar cuatro bebidas, las más heladas, para ponerle a este idiota en la boca

— ok, vamos Rose— Aunque sabía que solo era una distracción de Edward para controlar a Taylor.

— ¿Qué rayos tienes en la cabeza?— gritó una vez que las chicas ya no estaban

— le estaba gritando a esa chica

— ambos sabemos que esa “chica” era Caroline— dijo enojado, normalmente era él quien peleaba y Taylor el que lo regañaba

— bueno ¿y qué?

— ¿Cómo que “y que”? tu sabes que ese idiota con el que te pusiste a pelear era un lobo, y que se podría haber convertido en cualquier momento, ¿quieres poner en peligro a todas las personas de aquí? ¿A rose, Elissabet o a Caroline?

— no

— entonces deja de explotar por estupideces

— pero…

— aquí están, ¿te sientes mejor Taylor?— dijo Rose entregándole la bebida a Taylor.

— si…lamento lo de hace un rato

— no te preocupes, ya pasó— le sonrió tranquilizadoramente

— ¿vamos al túnel del amor, cariño? — preguntó Edward tomando la mano de su amada

— si, vamos— dijo acompañándolo al juego más romántico de todo el parque.

— de verdad lo lamento Rose— decía arrepentido

— hey, ya paso. Lo que importa es que estas bien— dice tocándole la mejilla hinchada solo un poco, y el labio roto que estaba sanando rápidamente.

Rose comienza a ver el labio de Taylor,  y éste se da cuenta que siente algo más que amistad por la chica, aparta la mano de rose suavemente y acerca su cara a la de ella, sus labios se tocaron apenas la primera vez,  y después se juntan nuevamente besándose dulcemente, Taylor al besarla pensó que si Caroline lo olvido y ya tiene un novio, es tiempo que él tenga novia también.

Rose al fin siente el sabor de los labios de Taylor, esos labios carnosos que hablan tan poéticamente en algunas ocasiones, le gusta Taylor, le gusta y mucho.

— ¿Cómo se te ocurre armar una pelea aquí? — chilló ella furiosa

— ese idiota se metió a defenderte

— al menos él si es hombre

— pues vete con él, vete con tu defensor

— eres un imbécil Paul— dijo caminando en dirección a la salida, definitivamente fue un error haber ido con él ahí

— espera Caroline— la agarró del brazo, demasiado brusco

— suéltame— le dijo enojada

— perdón, no debería haberme enojado, ni gritado ni haberme puesto a pelear

— Paul yo…

— antes que digas cualquier cosa, tengo que preguntarte algo— dijo el chico sacando una cajita de su bolsillo— Caroline Escarlett Black, ¿me harías el extraordinario honor de ser mi novia?— dijo abriendo la cajita, donde había un collar con un corazón que decía, C/P For Ever. Caroline quería decirle que no, pero no sabía cómo, el chico la miraba con dulzura y ella erróneamente miro detrás del hombro de Paul, y vio algo que le rompía el corazón, a pesar que ella no lo recordaba…algo en su corazón murió, vio a Taylor y una chica castaña besándose— ¿Caroline?— insistió Paul al ver que la chica no contestaba

— si…si quiero— dijo y lo beso, lo beso como nunca lo había besado, ese beso tenía todos los sentimientos posibles, odio, tristeza, engaño, amargura. Se supone que un beso tiene cariño, ternura, amor, pasión, pero esta chica sintió como su corazón moría.

— ¿de verdad?

— claro que si— mentía claramente mentía, pero no dejaría que un idiota le rompiera el corazón

Bueno, al parecer todos eran novios, bueno Taylor Aun no se lo pedía a Rose, pero era más que obvio, que entre ellos había química. Y bueno llego la media noche, y cuando Elissabet vio a Taylor abrazando a Rose, chillo de emoción, tanto que la gente la miraba como si le hubiera pasado algo, Edward solo reía, él había leído la mente de Rose, ya que no llevaba algo con Hiedra, y leía todas las cosas que pensaba de Taylor. Caroline y Paul subieron a todos los juegos, y ahora si Paul la abrazaba. Ya era algo tarde así que Edward fue a dejar a su novia a casa y Taylor claramente también.

— te veo mañana lady— dijo Edward dejándola en la casa

— ¿y si te quedas a dormir conmigo?

— por muy  tentadora que suene la idea…no puedo

— ¿Por qué?

— porque…mañana te explico

— pero Edward…

— amo cuando pones esa carita de cachorro

— ¿no funcionara verdad?

— nop— dijo besando la punta de la nariz

— bien, pero me debes una explicación

— a ti te doy una explicación y más— le cerró el ojo

— Edward, no puedes decirme eso y decirme que no duerma contigo

— te amo— dijo besándola en los labios

— yo más— sonrío Aunque no muy satisfecha, entró a la casa

Y así la chica se fue en las nubes a su habitación, veamos como Taylor y Rose se despiden.

— gracias

— ¿Por qué?— dijo entrelazando sus manos.

— por esta noche

— gracias a ti entonces

— ¿Por qué?

— por ser tú y hacer esta noche…única— le dijo él mirándola con cariño

— te quiero— dijo apoyando las manos en los fuertes hombros de Taylor

— yo también a ti— dijo besándola nuevamente

— hey par de tortolos, me encanta tener una cuñada…pero estoy cansado y no quiero que después de acostarme estén golpeando la puerta porque deje a cierta persona afuera

— ¿él siempre es así?— le dijo en volumen bajo a Taylor

— sip cuñadita, siempre, acostúmbrate ahora que somos familia— dijo caminando alegremente por la calle en dirección a su casa

— buenas noches, te veo en mis sueños— dijo besándola nuevamente

— misma hora, mismo lugar— le cerró el ojo y entró feliz a la casa.

— ELISSABET TE AMO— gritó fuera de la casa de los Brown.

— YO TE AMO MÁS— le grito desde su ventana

— sueña conmigo

— siempre amado mío— y Edward le lanzo un sonoro beso a su novia, que hizo como que lo tomaba y se lo plantaba en los labios.

Y así, con tanta alegría esta noche todos se fueron a dormir. Pero no todo es felicidad, Alisson siempre tiene que arruinar todo, si bien había estado 2 meses “inactiva” no soportó que Elissabet y Edward estuvieran bien, así que edito unas imágenes y bueno…no les digo más descúbranlo por ustedes mismos.

~ Elissabet.

Despierto muy feliz en la mañana, con una sonrisa que cualquier enamorada tendría, ¿Qué es más perfecto que un vampiro sexy de novio? Oh ya se, un sexy y romántico vampiro como novio, me levanto de la cama y veo algo en mi almohada del lado.

— ¡¡hay Edward te amo!!— me había dejado una tulipán rosado, mi flor favorita y abajo hay una foto, es nuestra primera foto de novios— oh verdad hoy es nuestro aniversario, cumplimos 3 meses— que bonito tu novio lo recuerda y tú no idiota, dice mi subconsciente.

Me meto a la ducha y solo me jabono mi cuerpo, ya que me lave mi pelo ayer, así que salgo inmediatamente de la ducha, voy al closet y me pongo algo lindo, de verdad quiero estar con Edward de esa otra forma, no entiendo porque él no, bueno no importa, me miro en el espejo y como siempre…me veo sexy, me suelto la toalla del cabello y comienzo a secarlo delicadamente, me pinto los labios y me pongo rímel, miro por la ventana y hace algo de frio, así que opto por ponerme un gorrito de lana.

Salgo feliz de mi habitación, no sin antes ordenar mi cama, si bien le pagamos a Tamara por esto, es obvio que los domingos no trabaja, así que no me queda de otra que hacerlo yo, camino en dirección a la habitación de Rose y está profundamente dormida, cierro con cuidado para no hacer ruido y veo la habitación de Andrew, que está dormido, quizás a qué hora llego ayer, ojalá Ana le haya dicho que sí, sería genial tener una cuñada, y Aun mejor es que le guste ir de compras, cierro nuevamente y bajo, cuando estoy en el último escalón, escucho que tocan el timbre varias veces, y le grito que ya voy a quien quiera que sea que moleste tan temprano; abro la puerta y no hay nadie, miro a ambos lados y la calle esta desierta, voy a entrar y veo en la alfombra de la entrada que hay un sobre café. Lo recojo curiosa y no trae remitente, solo dice Para Elena Brown, lo sacudo y no suena nada.

Me dirijo a la cocina, y saco el abre cartas, me siento en la silla de la cocina y abro la carta, meto la mano y son papeles creo, los saco y son unas imágenes.

no, Dios no— unas lágrimas comienzan a caer, son unas fotos de Edward con una asiática, están en su cama, él duerme y ella lo está abrazando. Al parecer ambos están desnudos ya que la sabana los cubre hasta arriba, ella lo abraza sonriente y él la abraza igualmente, hay más fotos donde ella lo besa y no soporto verlas más, hay otra cosa en el sobre, es una grabadora, le pongo play y escucho la voz de Edward.

¿acaso alguna vez te dije cuanto te amaba? TE AMO ALISSON— es su voz y la grabación sigue— yo no amo a Elissabet, ella es la persona más horrible del mundo— esa es su voz, es verdad, las fotos, la grabación TODO, Edward me mintió todo el tiempo, y nunca quiso acostarse conmigo porque tenía a esta tipa, no puede ser.

Comienzo a llorar amargamente, en la cocina, sola con el corazón hecho trisas, ¿Por qué el amor siempre me traiciona?

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