~ Elissabet.
Han pasado 4 meses desde que nos dieron la noticia
que Caroline estaba en coma, hemos sufrido mucho, en especial Mario porque fue
culpa de él que Caroline este así. Bueno también es culpa de Andrew y mía por
no decirle a Caroline quiénes éramos, así que me siento mal de todas formas.
Taylor es otro que esta devastado, ya no soporta la idea de que Caroline no
despierte, la extraña mucho, y quiere volver el tiempo para evitar que ese
accidente pasara, pero no hay nada que hacer.
Todo este tiempo, Edward ha estado conmigo, en
plan de amigo claro, Aun no puedo pensar en tener nada con él, estoy muy mal
para tener un romance, pero claro que en un futuro muy próximo seremos más que
amigos, y no será una aventura de solo una noche, espero que sea para toda la
vida.
— ¿En qué piensas hermosa?— dijo mientras me
entregaba un cappuccino.
— En todo lo que está pasando— digo bebiendo un
poco de café.
— Tranquila Elissabet todo saldrá bien, no te
preocupes— dice besando mi frente, fue un lindo gesto, Aunque me hubiera
gustado que me besara en los labios…
— gracias
— ¿Por qué?
— por estar todo este tiempo conmigo y no dejarme
nunca sola— dije recargándome en su hombro
— Aunque todo el mundo se interponga a nosotros,
siempre estaremos juntos, hasta el fin de los tiempos— dijo mirándome con sus
ojos hipnotizantes y acercándose poco a poco a mis labios.
— hey chicos, sepárense no quiero que estén tan
juntos— dijo Andrew con sentido del humor Auny sentándose entre Edward y yo—
¿Cómo está mi cuñado favorito?
— Por ahí debe andar, viendo a Caroline, o viendo
a Caroline, o… viendo a Caroline— dijo riendo junto a nosotros.
— ¿oye y el señor alcohol?— dijo refiriéndose a
Mario, no ha parado de beber, por eso le puso así.
— debe haber ido a descansar un rato, ya que hoy
es su turno de quedarse acá.
— ¿Estás segura que le toca a él?— dijo mirándome
extrañado.
— Ni lo intentes— sabía que quería confundirme, ya
que yo llevaba la cuenta de a quien le
tocaba quedarse con Caroline.
— no se vale, a él le toco el viernes— dijo
haciendo un puchero adorable.
— Sí, el viernes de la semana pasada— dije riendo
junto con Edward.
— Bien— dijo cruzándose de brazos— y si…
— No— dije interrumpiéndolo.
— Jum— dijo y se hizo el enojado como un niño
pequeño.
— ven Elissabet dejemos al nene solo— dijo
ofreciéndome su mano.
— ¿A dónde vamos?
— tú solo acompáñame.
— ¿Ok?— dije caminando junto con él— si pasa algo
con Caroline, avísame por favor— dije dirigiéndome a Andrew.
— Si no te preocupes— dijo cerrándome un ojo— hey
Edward.
— ¿Sí?— dijo dándose la vuelta
— cuida bien a mi hermana, o te las veras con mi
puño— dijo mostrándole un puño y riendo.
— Si cuñado— dijo antes de salir arrancando de Andrew,
no le gustaba que le dijeran cuñado, lo hacían sentir viejo.
— Nos vemos— dije y Salí tras Edward.
— Corre, más rápido— dijo saliendo del hospital.
— Eres mucho más rápido que yo no se vale— dije
riendo
— Te quedas atrás— dijo sin dejar de correr, ¿Cómo
puede ser tan lindo, o hermoso o… perfecto?
— ¿A dónde vamos?— dije mientras trataba de
alcanzarlo.
— Es una sorpresa— dijo y me dio un beso en la
punta de la nariz.
— Espera— dije y lo alcance a tomar del brazo
antes de que volviera a correr.
— ¿Sí?— dijo quedando junto a mí, nuestros labios
estaban muy cerca.
— No me gustan las sorpresas— dije y rápidamente
me separe de él, me ponía nerviosa estar tan cerca.
— Esta te va a gustar— dijo y tomo mi mano
llevándome a su auto— hermosa dama, ¿me haría el honor de subir al auto?— dijo
abriendo la puerta.
— Estás loco— dije subiendo.
— lo sé— dijo y se subió al asiento del piloto.
— ¿A dónde vamos?
— ES SORPRESA— dijo riendo
— ¿Qué? ¿También me vas a poner una venda en los
ojos como en las películas?
— Que poco me conoces— dijo entrecerrando los ojos
mientras ocultaba una risita burlona—pero es lo que tengo a mano— dijo sacando
un pañuelo blanco— date la vuelta— dijo mientras detenía el auto.
— ¿Ok?— dijo me di vuelta y sentí que ponían una
tela sobre mis ojos, su pañuelo olía a perfume de él, delicioso— ¿me dirás dónde
vamos?— dije mientras sentía que el auto se ponía en marcha.
— Que chica tan curiosa— dijo riendo— pero no— y
yo hice un puchero, sentí como reía— para que el viaje sea menos largo ¿Qué te
parece si nos hacemos preguntas?
— ¿ok? ¿Partes tú o yo?
— las damas primero
— claro, olvide que eres un anticuado
— tradicional suena más lindo.
—ok, ¿Cuántos años tienes? — me río
— 24 de humano y 165 de vampiro.
— Que viejo es— dije casi en un susurro, esperaba
que no me escuchara.
— ¿Cómo que viejo? Soy más joven que muchos
vampiros— dijo haciéndose el ofendido.
— ¿Cómo escuchaste?
— Elissabet soy un vampiro, tengo un oído muy
agudo, escucho cosas a cientos de kilómetros, ¿Cómo no voy a escucharte a ti
que estas al lado mío?
— oh claro— dije diciéndolo obvio— presumido— y
escuche como reía.
— ¿otra pregunta?
— ¿es verdad que los vampiros tienes poderes?
— ¿Cómo lo sabes?
— pues en Crepúsculo una de mis sagas favoritas,
los vampiros tienen poderes— dije sonriendo tímidamente.
— ¿tú también?— dijo algo fastidiado
— ¿yo también qué?
— a Lori también le gusta esa película.
— ¿Quién es Lori?— dije mientras sentía que me
hervía la sangre, ¿estaba celosa? Sí, claro que estaba celosa.
— ¿celosa Brown ?
— No— si
— Es una amiga.
— ¿también es vampira?
— es hechicera.
— ¿Te gusta?— dije sin pensar las palabras.
— Muchas preguntas
— ¿eso es un sí?
— mmm… probablemente
— Quiero ir a casa ahora— dije mientras trataba de
sacarme la venda de los ojos sin ningún éxito.
— ¿Qué? ¿Por qué?
— no quiero estar todo el camino escuchando de esa
tal bruja— dije con enojo.
— me encanta como te pones cuando esta celosa—
dijo riendo
— No estoy celosa, y quiero que me lleves de
vuelta al hospital— dije cruzándome de brazos.
— Muy tarde— dijo mientras paraba el auto.
— ¿Por qué?
— llegamos a nuestro destino.
— ¿puedo
sacarme la venda?
— ¿Confías en mí?— dijo mientras abría mi puerta.
— ¿Qué?— no sabía si confiar en un vampiro, pero
por otro lado, él me ha demostrado que es bueno
— si confías en mí.
— Si— dije dudando un poco.
— pues toma mi mano entonces— tome su mano y
estaba fría, claro es un vampiro, pero no me importo, al tomar su mano una
corriente eléctrica recorrió mi cuerpo de la cabeza hasta los pies, y mariposas
en mi estómago comenzaron a revolotear. Estúpidas mariposas, ¿quién demonios
inventó la metáfora de las mariposas en todo caso? Es decir, es ilógico tener
mariposas en tu estómago, parecen más abejas locas chocando con el estómago, es
ESTUPIDO.
— ¿Adónde vamos?— pregunte Auntomada de su fría
pero segura mano
— Cuando quiero estar solo, este es mi lugar
favorito— dijo mientras sacaba la venda de mis ojos. Cuando parpadee y vi
nuevamente con claridad, estábamos en una playa sin gente habían unas rocas, la
arena era tan clara y al sacarme los zapatos de los pies la sentí tan suave al
tocar mis pies, había una mesa con 2 sillas, 2 platos que estaban cubiertos, y
un piano a un lado, era hermoso, lo más hermoso que había visto, claro después
de Edward— ¿te gusta?
— no
— ¿No?— dijo y note la preocupación en su voz.
— no me gusta, me encanta, esta precioso— dije
sonriéndole y una sonrisa apareció en su rostro.
— No más que tú— dijo susurrando en mi oído, y
sentí que mis mejillas estaban con un color rubí— me encanta cuando te sonrojas—
si supiera que solo con él me pasa eso.
— Pero no estoy vestida para una cena— dije
mirando mi ropa, era una blusa holgada de color coral, y unos shorts blancos
— Estás perfecta— dijo mientras me guiaba a la
mesa.
— ¿en dónde estamos?
— En barafundle— dijo mientras corría la silla
para que me sentara.
— ¿barafu…que?— dije mirándolo confundida.
— barafundle, es una parte de Inglaterra, tiene algunas de las costas más bellas y
con la mejor arena que podemos encontrar en el Reino Unido. La playa de
Barafundle, es una tranquila playa que mezcla vegetación, acantilados, colinas
y es el lugar perfecto para encontrar tranquilidad y sosiego— dijo sentándose
en la silla de enfrente, apenas se sentó un mozo destapo nuestra comida, era
lasaña a la boloñesa, mi favorito.
— mamma mía
— ¿La signorina Brown parla italiano? (¿la señorita Brown habla
italiano?)
— Naturalmente, la mía famiglia ha viaggiato in
diverse partí del mondo, così l'italiano non è l'unica lingua (por supuesto,
con mi familia viajamos a diferentes partes del mundo, así que el italiano no
es el único idioma que sé)
— ¿E che lingua parli? (¿y qué otro idioma habla?)
— dijo sirviendo vino en mi copa
— English, Deutsch, Nederlands, Português, Pусский,
español y Український (inglés, alemán, holandés,
portugués, ruso, español y ucraniano)
— Wow nunca
había visto a alguien que hablara tantas lenguas— dijo sorprendido.
— Mucho
gusto Elissabet Brown — dije extendiéndole la mano.
— el gusto
es mío señorita Brown, soy Edward Lowell— dijo siguiendo mi juego— ¿y bien
empezamos a comer?
— Claro,
tengo mucha hambre— dije sonriendo.
— Bon appetit (buen provecho)
— ¿puedo
seguir con las preguntas?
— claro,
pero no te pongas celosa, si tú eres la que me preguntas de Lori— yo solo le di
una mirada llena de odio— solo te aviso— dijo levantando las manos como si le
estuviera apuntando con un arma
— ¿y bien? ¿Es
verdad que los vampiros tienen poderes?
— poderes
no, ni que fuéramos superhéroes, tenemos dones, pero no a todos les tocan— dijo
mientras se metía un pedazo de lasaña a la boca.
— ¿y tú
tienes?
— sí, tengo
el don de leer mentes
— ¿y puedes
leer la mía?
— Estas
usando el brazalete de Hiedra— dijo apuntando hacia mi muñeca, así que eso
significaba, ¿protección contra vampiros?
— ¿Esto es
protección contra vampiros?— dije mirando mi brazalete que parecía común y
corriente.
— algo así,
mientras uses cualquier cosa con Hiedra, ningún vampiro podrá usar sus dones
hacia ti, y si alguno te lo quiere quitar se quema al contacto, claro a menos
que el vampiro haya tomado por mucho tiempo la Hiedra
— ¿así que
por decirlo de alguna manera, estoy protegida contra ti?
— sí, en
cierto modo sí— dijo sonriendo.
— ¿Sólo
beben sangre?
— Eh… no, bueno sí… es extraño, podemos comer
otras cosas beber otras cosas, pero no
sentimos el sabor de las cosas
— ¿Ni siquiera el chocolate? — pregunté extrañada
— No, sabe a cerilla— dijo haciendo cara de asco
— ¿Pueden sentir la presencia de otros vampiros?
— Sí, sentimos… es extraño… pero sentimos una
sensación, es extraño— dijo bebiendo
— ¿Mario es
un lobo?
— sí, se enteró
hace muy poco, pero eso se lleva en la sangre.
— ¿y puede
haber una mezcla de vampiros y lobos en una especie?
— sí, se
llaman híbridos son muy poco habituales.
— ¿y si un
vampiro ataca a un hombre lobo chupando su sangre?
— el lobo
queda para siempre como un lobo
— ¿no
muere?
— no, pasa
toda la eternidad como lobo, a menos claro que lo maten, pero ellos no se
pueden matar a si mismo ¿entiendes?— solo asentí.
— ¿y si un
lobo muerde a un vampiro?
— Envejece
a la edad que tiene de vampiro
— ¿Mueren?
— No, solo siguen envejeciendo
— ¿Hay cura?
— no
— ¿por qué?
— leyes de
la vida sobrenatural supongo, pero estamos pasándola bien no hablemos de muerte
¿ok?
— ok pero
una última pregunta, bueno penúltima— dije riendo
— bueno
pero ninguna más, ya es mi turno de preguntar— dijo riendo
— ¿los
vampiros pueden… ya sabes intimar y crear un nuevo ser vivo?
— conmigo
no hables en lengua científica, si tu pregunta es si los vampiros tienen sexo y
engendran un bebe, la respuesta es un sí y un no.
— ¿Cómo es
eso?
— pues si
tienen sexo, pero hay un 0.5% de posibilidades de que tengan un bebe, es decir
es casi imposible.
— ¿y no
sabes que vampiros pueden y que vampiros no?
— no, la
verdad nunca me había preguntado eso.
— Oh— fue
lo único que logre decir— última pregunta, ¿Cómo se puede matar a un vampiro?
— espero no
estés planeando algo en contra mía— dijo entrecerrando los ojos.
—claro que
no—
me reí
—Te creeré—
se río—bueno los vampiros como Taylor, Ana y
yo pueden ser matados con una estaca de madera y luego de eso romper el cuello,
ya que si entierras la estaca y no le quiebras el cuello, puede alguien
inocentemente sacar la estaca y volver a la vida al vampiro. Hay otra clase de
vampiros como… Alisson— dijo eso con un poco de odio— que son “clase especial”
por decirlo de alguna manera, esos vampiros nacen con ambos padres vampiros, es
decir ellos nacen como vampiros y quedan estancados a los 16 o 17 años de ahí
no crecen más, esos vampiros son más difíciles de matar.
— ¿Por qué?
— pues
porque esos vampiros, como bien dije son hijos de 2 vampiros, son prácticamente
inmortales, pero la única forma es que ellos quieran matarse
— ¿y qué
vampiro va a querer matarse?
— pues
ninguno, por eso son inmortales— dijo riendo.
— ¿Y no hay otra forma de matarlos?
— No
— ¿y crees
que ella venga a buscar la venganza que juro?
— si ella
viene, Ana nos lo dirá, ella ve el futuro.
— oh, ¿y
Taylor que don tiene?
— manipular
mentes
— ¿ósea?
— es algo
raro, pero puede hacerte mostrarte imágenes en tu cabeza para poder mejorar tu
humor o bien empeorarlo, ¿Entiendes?
— si
— ¿no más
preguntas? Oh si lo olvidaba, un vampiro no puede matar a otro vampiro, solo un
mortal puede.
— ¿de
verdad?
— si
— ¿y ella
tiene algún don?
— ¿Quién?
—Alisson
— Ah, sí
ella puede hipnotizar vampiros y humanos a su antojo, solo hablándoles, su voz tiene
algo extraño— dijo y vi cómo se incomodo
—Espera, la
última en serio necesito saber esto
—Más te
vale que valga la pena
— ¿Te gusta
alguien? — vi algo en sus ojos pero no pude descifrar que
— No— dice
y mis esperanzas de gustarle se van al demonio— te toca—
dije con un nudo en el corazón, dijo que me amaba ¿tan rápido se le pasó el
amor?
— bien pues
yo solo tengo una pregunta.
— Adelante—
digo sonriendo a pesar que me duele
— No me
gusta nadie… me encanta, es decir, me encantas tú— levanté la
vista y vi una sonrisa en su rostro— desde que te vi en ese callejón, de ese momento nunca más
pude sacarte de mi cabeza, y me dolía ver cómo me ignorabas, y que solo le
hablabas a Taylor y Ana, por eso yo salía a algún bar, y nunca me veías, pero tenías
que entender que estar lejos de ti era incluso más doloroso que me clavaran una
estaca, y tú te metías con todos los chicos de la universidad, siempre desee
que te fijaras en mí, no como el hermano de Taylor y Ana, no como el mujeriego
que salía todas las noches, quería que me vieras como el chico que se había
enamorado de ti, pero nunca te fijaste. Luego paso todo lo de Mario, me dieron
unos terribles celos cuando te vi con ese idiota besándote, Aunque ver que te
resistías me alegro, por eso te defendí, y luego paso que les dijimos que
éramos vampiros, y tú me odiaste por ser un monstruo, esas semanas yo no Salí,
no bebí sangre, estaba deprimido, y solo quería matarme, me torturaba pensando
en que estabas divirtiéndote con otros chicos, y eso me ponía más deprimido Aun.
Pero ese día que estabas llorando en tu habitación me preocupe, quería ser yo
el que te abrazara, y desconocía el motivo por el cual llorabas, te vi salir y
me dispuse a ir a la universidad a inscribirme, cuando te escuche hablando con
el director, diciendo que tenías depresión, me preocupe, pero al ver que
dudabas supe que mentías y bueno te ayude. Luego de que te fueras le pedí al
director si me dejaba entrar a la carrera de neurología para poder estar cerca
de ti, sorprendentemente el director acepto, pero me dijo que tenía que dar una
prueba de admisión a la cual no fui porque Caroline ya estaba en el hospital.
Bueno después en el estacionamiento Andrew nos pidió a Taylor y a mí, si
podíamos ayudarlo a hacerles una fiesta sorpresa para ti y Caroline, no sabía
si aceptar ya que tú me odiabas. Pero Andrew insistió, y me dijo que me animara
que después de eso me amarías. Y bueno Andrew dijo que necesitaba que tú y
Caroline regresaran a casa, y se le ocurrió mentirte sobre que yo había tenido
un accidente, lo cual fue irónico ya que yo soy un vampiro. Pero funciono ya
que tú llegaste muy asustada, lo que quería decir que te preocupaba yo. Y bueno
luego te vi bajando de la escalera tan hermosa como siempre, con ese vestido
que te hace ver perfecta y rápidamente me puse bajo la escalera para llevarte a
bailar antes que cualquier otro idiota. Luego tu comenzaste a llorar, y se me
encogió el corazón, por lo que te di el suave beso en la mejilla, estaba a
punto de besarte sorprendentemente no pusiste resistencia, eso me alegro, y
cuando iba a besarte llego el idiota de Mario ebrio, y arruino el momento, la
fiesta y la alegría en tu casa. Luego me entere que Caroline era tu hermana y
salió corriendo y la atropellaron y te dijeron que estaba en coma, no quise
dejarte ningún momento sola, ya que era lo que menos necesitabas, pero ya no
aguanto estar lejos de ti. Y ahora que ya sabes todo lo que siento, quiero
preguntarte— dijo arrodillándose frente a mí— Elissabet Brown ¿me harías ser el
hombre más feliz de toda la tierra teniendo a mi lado a la mujer perfecta?— lo
mire sin entender— lo sé soy muy cursi, bueno en realidad es algo simple ¿te
gustaría ser mi novia?— no me lo esperaba, no creí que hiciera todo esto para
pedirme ser su novia, estaba en shock, pero ya sabía mi respuesta.
— claro que
no— y vi que su cara se desfiguro— claro que no… podría perder la oportunidad
de ser la novia del chico más perfecto de la tierra— dije emocionada.
En su boca
se formó una sonrisa hermosa, y rápidamente se levantó, me tomo de la cintura,
acaricio mi mejilla, al sentir su mano mi piel actuó rápidamente mandando una
corriente eléctrica por todo mi cuerpo, y los bichos asesinos volvieron a
chocar con mi estómago, puso un mechón de cabello detrás de mí oreja, y comenzó
a acercarse a mi boca, sin despegar sus ojos de los míos, estábamos muy cerca,
mi respiración se agito rápidamente y mi corazón latía a mil kilómetros por
hora, y cuando menos lo pensé los labios de Edward estaban sobre los míos,
tenía unos labios muy suaves y lindos, a pesar de que eran fríos no lo note ya
que fue lo que menos me importo, nuestros labios se movían de forma
sincronizada y parecían 2 piezas de
rompecabezas que siempre debieron estar juntas, al fin mis labios encontraban
donde adaptarse perfectamente, poco a poco nos separamos y vi que sus ojos estaban
rojos, no me dio miedo, él ya no me daba miedo así que mis manos tocaron su
cara, y lo acariciaron, él sonrió, inhalo profundamente y volvió a la
normalidad, estábamos muy juntos no queríamos separarnos, sus ojos me miraban
con ternura, y yo lo miraba encontrando lo más hermoso del mundo en ellos, pero
un sonido nos interrumpió, era mi teléfono, vi que era Andrew y contesté.
— ¿Elissabet?—
su voz sonaba preocupada
— ¿Qué
pasa?
— ¿estás
ocupada?
— algo pero
dime que pasa— dije recordando el beso con Edward nuestro primer beso, y sonreí
como tonta
— es
Caroline, Elissabet
— ¿Qué pasa
con ella?
— ella
despertó Elissabet, salió del coma y ha despertado.
— ¿Qué?—
dije y deje caer mi celular con unas lágrimas en mis ojos, estaba emocionada,
Edward rápidamente se acercó a mí, al ver que estaba llorando.
— ¿Qué pasa
hermosa?— dijo mientras limpiaba las lágrimas
— Caroline
ha despertado— dije abrazándolo y él me devolvió el abrazo.
— Tenemos
que ir rápidamente, vamos— dijo levantándose rápidamente.
— espera—
dije y lo tome del brazo
— ¿se te
perdió algo?— dijo buscando por la arena.
— si
— ¿qué?
— esto—
dije y lo jale hacia mí juntando sus labios con los míos rápidamente, me tomo
de la cintura y yo puse mis manos alrededor de su cuello, y sentí como una
sonrisa se formaba mientras me besaba, sus labios eran adictivos y mucho— ya
ahora si vámonos— dije separándome de él.
— bueno,
pero espera el ultimo— dijo y me jalo nuevamente juntando nuestros labios, cada
beso era distinto al otro pero eran más deliciosos— listo, no quede muy
satisfecho pero lograre aguantar hasta el hospital— dijo y me guio hasta el auto,
no sin antes darme otro beso.
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