Luego de
llorar todo ese tiempo, me quede dormida, pero al despertar vi que estaba en mi
habitación, de seguro Edward me había traído aquí, vi mi reloj y eran las 9:00
am, un olor delicioso me atrajo, de seguro era Andrew cocinando, me bañé y me
puse algo simple, después de todo, no era Edward el que me vería, bajé
y el olor a omelette golpeó mi nariz, al parecer Andrew cocinaba cada vez
mejor, mi sorpresa fue ver que no era Andrew era Edward el que cocinaba.
— Hola lady— dijo dándose vuelta y sonriéndome de
lado, provocando que me derritiera completamente.
— ¿Tú cocinas?— dije dándole un casto beso en los
labios.
— ¿Por qué te sorprende?
— eres vampiro
— si, pero sé cocinar no soy un idiota— dijo y
ambos nos reímos.
— ¿y que me cocinas?
— siéntate a la mesa y compruébalo por ti misma,
pero primero cierra los ojos, sin trampas
— ¿ok?— sentí que puso muchos platos sobre la
mesa.
— ábrelos.
— oh por Dios, te esmeraste— en la mesa había de
todo, café, waffles, panqueques, fruta picada, omelette, jugo, y pan de molde con huevo revuelto— ¿quieres que
coma todo eso?
— no puedes menospreciar lo que hice, hace mucho
tiempo que no cocinaba, de hecho no recuerdo cuando lo hice— dijo sentándose y
riendo— además debes comer por tu salud.
— no tengo hambre— dije mirándolo, y era verdad no
tenía hambre.
— estas muy
delgada, come
— no
quiero.
— ¿estás
haciendo alguna dieta?
— no, es
solo que no tengo hambre— dije y cruce mis brazos.
— Elissabet…
¿Cuál es tu segundo nombre?
— Elena.
— lindo
nombre— dijo sonriendo— Elissabet Elena Brown … ¿Cuál es tu segundo apellido?
— Payne,
¿Por qué lo quieres saber?
— Elissabet
Elena Brown Payne, quiero que te comas todo eso, ¿me oíste?
— Edward Aaron
Lowell, ya te dije que no quiero— dije parándome de la mesa.
— por
favor, por mí— dijo agarrando mi brazo y haciendo un puchero adorable.
— ¿Por qué
quieres que coma?— dije sentándome sobre sus piernas
— porque
estas delgada y no quiero que enfermes.
— bien,
pero aliméntame tú
— ¿no que
no eras mimada?
— tonto—
dije sacándole la lengua
— cierra
los ojos
— bien—
dije y los cerré
— ¿Qué es
esto?
— es
omelette— dije aunsintiendo el sabor de las verduras en mi boca
— muy bien—
dijo y besó mi mejilla— ahora adivina esto
— es uva
— esa es mi
chica— y me dio un beso en la otra mejilla ¿Dónde será el otro beso?— ¿Qué es
esto?
— panqueques
con manjar, voy a subir muchos kilos, ¿si fuera una gorda obesa me amarías?
— ¿porque
la pegunta?
— por
curiosidad.
— claro que
te amaría, después de todo eres mi chica— dijo y rio junto conmigo— abre los
ojos un momento— dijo y los abrí— escúchame bien Elissabet… quizás pienses que
es muy apresurado, pero te amo, he esperado toda mi vida para encontrar a
alguien como tú, ahora que te tengo… no pienso perderte, seas delgada o gorda
te amare igual, porque me enamore de la persona que está dentro, lo físico con
el tiempo envejece pero lo de adentro no, mi corazón es tuyo… y será así
mientras dure lo nuestro, quiero estar por siempre contigo, te amo eres mi lady—
dijo y me beso dulcemente, el beso era un beso tan distinto a todos los otros,
creo que cada beso es especial por el solo hecho de que me lo dé él
— también
te amo— dije separándome de él y juntando nuestras frentes
— vamos al
hospital— dijo y me paso la chaqueta para que me la pusiera.
— espera
tengo que cambiarme ropa.
— ¿por qué?
A mí me gusta cómo te ves así— dijo mirándome de arriba abajo y rápidamente me
ruborice.
— ¿quieres
que Mario me vea así?
— ve a
cambiarte de ropa ahora— dijo serio yo solo reí mientras subía las escaleras.
— te ves
tan tierno celoso.
— lo sé—
dijo y escuche como reía.
Subí a mi
habitación y comencé a buscar que me podía poner, hacia algo de frio ya que
estábamos en otoño recién iniciando, así que opte por ponerme algo de chica mala
vestida de negro completamente, me vi en el espejo y si estaba delgada, quizá
deba comer un poco más, me eche un poco de brillo, mascara de pestañas y no me
gusta el delineador parezco cleopatra con esa cosa, así que solo eso, cepille
mis hermosas ondas, y Salí de ahí dirigiéndome a mi Edward, hay por Dios que
lindo suena “mi Edward”, él estaba en la cocina, de seguro lavando los platos
que no termine de comer, solo reí
— podría acostumbrarme a ver eso
— ¿sí?
— sí— un
extraño pensamiento vino a mi cabeza, puede que solo seamos novios desde ayer,
pero me veo en el futuro con él
—¿tienes
las imágenes para mostrárselas a Caroline? —dijo sacándome de mis pensamientos
— no, lo había olvidado, gracias por recordármelo—
dije subiendo rápido a mi habitación.
Comencé a buscar, y encontré unas fotos con mis
padres, como los extraño, en unos días cumplirá un año desde que se fueron y
los extraño más que nunca, extraño los regaños de mamá, los celos de papá, las
risas, bromas y los recuerdos juntos, pegué la foto más a mi pecho y sentí como
por mis mejillas las lágrimas descendían ¿Por qué tenían que abandonarme? ¿Por
qué se fueron de golpe? Trate de reprimir las lágrimas pero no podía, siento
que me abrazan por detrás y un perfume delicioso que ya conocía entra por mi
nariz.
— ¿Por qué llora mi lady?
— estaba mirando las fotos de mis padres
— así que estos son mis suegros— dijo tomando la
foto.
— siempre tienes una forma de hacerme reír— dije
limpiando las lágrimas.
— es que contigo puedo ser yo mismo, entonces hago
tonterías— dijo riendo y limpiando mis lágrimas.
— te quiero
— yo más— dijo y me besó nuevamente.
— encontré unas cuantas fotos con Caroline, espero
las recuerde— dije mostrándole las fotos.
— ¿Por qué esta morada?— dijo mostrándome una foto
que nos habíamos sacado con caro para navidad.
— porque a caro le gusta el color morado, y pues
como era navidad fue su regalo de cumpleaños— dije recordando ese día.
Estábamos en el centro comercial y había una máquina para sacar fotos, nos
metimos en ella y le pusimos ese efecto… fue una gran tarde
— ¿y tienes más fotos así?
— oh espera aquí están todas, mira— se las comencé
a mostrar— aquí con caro estamos comiendo sushi— le mostré una foto en la que ella tenía un pescado entre
los palillos— aquí quiso tener un bigote— dije mostrándole una foto en la que
tenía una hoja como bigote— aquí ya estábamos de noche y
hacia frio así que se puso su gorro para el frio. Aquí estamos en roma— y escuche como
suspiraba al verme en la foto— aquí íbamos de camino a la playa, está la saque
cuando ella estaba recién despertando, y no alcanzo a peinarse— y escuche como
Edward reía— aquí empezamos a escuchar
ruidos afuera y empezamos a hacer caras, esta foto fue la que más le gusto, y a
mí también salió precisa
— ¿a cuántas partes fueron?
— fuimos a muchas partes.
— ¿y Andrew no fue?
— no, él estaba trabajando
— ¿y no tenían clases?
— nos fuimos por las vacaciones de navidad
— oh, y ¿fueron solas?
— sí
— ¿y si te hubiera pasado algo?
— hay por Dios Edward…
— no metas a Dios en esto, es verdad ¿y si te
raptan?
— me hubieras ido a buscar— dije abrazándolo
— claro pero…— sabía que había ganado, los abrazos
siempre funcionan— eres una chica mala, ¿lo sabías?
— es por eso que me vestí así hoy.
— mejor sigamos viendo las fotos, antes de que te
haga ponerte un vestido largo hasta los tobillos.
—bueno en esta foto ya estamos en la playa,
estamos en el muelle.
— ¿te han dicho que te ves muy sexy en bikini?
— si, pero gracias por recordármelo— dije riendo
junto con él— aquí está tu sexy novia saludando a la cámara— y escuche como
reía— aquí le pedimos a un chico alemán, que nos sacara la foto, y adivina.
— ¿Qué?— dijo frio
— nos dio su número, espera lo tengo en mi
teléfono— dije buscando el celular— aquí esta— dije con el número en mis
contactos.
— a ver— dijo quitándome el teléfono— listo
— ¿Qué hiciste?
— borre su número, tú solo tienes que tener el mío—
dijo besando mi mejilla.
— eres… tan tierno celoso
— lo sé— dijo riendo— ¿quedan más fotos?
— si, pero no te pongas celoso.
— no prometo nada
— bueno aquí nos preparábamos para una fiesta—
escuche como gruñía pero lo ignore— aquí estábamos subiéndonos a un barco de
turistas y le pedimos a una señora— dije remarcando el “señora” — que nos tomara la foto
— menos mal— dijo y me abrazo Aunmás.
— aquí también estábamos en la playa, es que las
fotos están desordenadas.
— ya lo note— dijo y rio, su risa era tan linda,
era como escuchar mil ángeles cantando.
— aquí Caroline se vengó y me saco una foto cuando
yo estaba recién despertando de la fiesta del día anterior, y esta…— me quede
callada porque estaba el chico de la playa, me va a matar.
— ¿no que estaban solas?
— pues si pero, ya sabes el chico nos encontró de
casualidad.
— ¿y cómo se llamaba?
— pues ya ni me acuerdo, fue el año pasado— claro
que me acordaba se llamaba Daniel y era muy lindo, hey Brown concéntrate tienes
novio
— no creo en las casualidades, ni coincidencias.
— pues esto si fue una coincidencia.
— tú eres mía— dijo besando mi cuello
— y tú eres mío— dije y levante sus labios para
juntarlos con los míos— no te pongas celoso Edward, yo te amo a ti, y siempre
mi primera opción serás tú.
— pues tu eres mi opción favorita— dijo besándome
otra vez.
— bueno, aquí estoy
haciendo una cara rara
— Te
ves sexy
— Soy sexy
— Presumida— dijo riendo
—Aquí estamos en la fiesta— dije mostrándole una foto donde tenía
una copa de tequila en la mano— aquí estaba aburrida.
— espera, devuélvete a la anterior.
— ¿Qué tiene?— oh no son 2 peinados distintos, y
dos vestidos distintos, me va a atrapar.
— pues aquí sales con pelo liso, y aquí con ondas
— ah pues…
— Elissabet…— dijo alargando mi nombre
— yo te iba a decir, es que veras no nos fuimos
solamente por los 3 días de navidad a la playa, nos fuimos por una semana
completa
— ¿me mentiste?
— Perdón, perdón, perdón— dije mirándolo con
carita de cachorro.
— ¿Por qué me mentiste?
— porque eres tan o peor de sobre protector que
Andrew, y si te decía que nos habíamos ido por una semana completa, me ibas a
hacer un escándalo peor que el que me estás haciendo ahora.
— es verdad— dijo suspirando— pero no quiero más
mentiras, ahora soy tu novio y no quiero que hayan secretos.
— nunca más, te lo juro— dije besándolo cortamente
en los labios.
— ok, te creo— dijo y me devolvió el beso.
— aquí esta caro, estábamos haciendo la fila para
entrar a la fiesta
— ¿a cuántas fiestas fueron?
— a muchas
— Lo noté— dijo riendo
— Aquí estoy saliendo de la fiesta, porque ya era
muy tarde.
— ¿no crees que el vestido sea muy corto?
— Edward es un vestido
— hay vestidos más largos
— no me gustan las cosas de abuelas
— a mí si
— claro como no los usas tú, ¿quieres seguir
viendo las fotos o no?
— no, lo que quiero es que tú me muestres las
fotos mientras yo te abrazo— eso hizo que me sonrojara, pero al parecer él no
lo noto, porque no escuche como reía.
— bueno aquí, estábamos saliendo del hotel para ir
a una fiesta, aquí fuimos de compras ya que se nos estaban acabando los
vestidos
— con tantas fiestas, a quien no se les acaban los
vestidos
— chistoso— dije y le saque la lengua y él me beso
en la mejilla— otra fiesta, me gusta como se ve el negro, ¿a ti no?
— te ves linda con todo
— todos los hombres dicen lo mismo
— pero ningún hombre te tiene a ti como modelo—
hizo que me sonrojara nuevamente y ahora si escuche como reía— ya van 4 veces
que te veo sonrojarte.
— es porque dices cosas así
— ¿cosas como que?— dijo haciéndose el inocente.
— cosas tan lindas
— es porque soy un anticuado— y reímos ambos.
—aquí salimos en la mañana a hacer deporte, pero
era yo la que hacía más deporte, Caroline se dedicaba a sacar fotos, aquí
estaba viéndome un collar en forma de corazón, de compras, y…— hay no, me va a
matar.
— ¿y él quién es?
— eh…
— ¿otra casualidad? Se ve que lo conoces, lo estas
saludando y sonriéndole
— ah pues, es que…
— es que…
— es que era un chico que nos encontramos en la
playa, y se hospedaba en el mismo hotel que nosotras, junto a otro chico, y
pues algunos días íbamos a fiestas todos juntos, Caroline, Brandon, Jim y yo.
— ¿Quiénes son Brandon y Jim?
— Brandon, era un amigo de Jim, Jim es el de la
foto.
— ¿y Brandon?
— ah, él aparece en otras fotos, ¿sigamos?— dije
tratando de cambiar de tema
— sí
— aquí estábamos en una fiesta Caroline me
encontró desprevenida, y me tomó la foto— dije viendo la foto en la que salía mirando a otro lado
menos a la cámara— aquí estamos en la playa…
— ¿ves la cara de los tipos que están atrás?— dijo
interrumpiéndome
— ¿Qué tiene?
— están con la boca abierta, mirándote sin ninguna
vergüenza
— cariño, estaba en bikini
— idiotas— dijo suspirando enojado
— ¿quieres que siga? ¿Sí o no? Porque si vas a
estar interrumpiéndome cada dos fotos mejor no sigo y ya, en estas fotos yo
estaba soltera, así que podía estar con quien quisiese
— claro, yo no puedo ponerme celoso, pero tú te
pones celosa con Lori y ni la conoces
— es distinto
— ¿Por qué?
— ¿quieres que siga o no?— dije evitando ya que no
tenía respuesta.
— bien— dijo pero me soltó, hice como que no me
importaba y seguí con las fotos.
— aquí antes de que digas cualquier cosa, la entrada
era en pareja.
— ¿y por eso tiene que tomarte de la cintura? — dijo viendo como Jim me tenía de la
cintura en la foto
— Edward…
— ok, no digo nada
— bien— suspire—aquí estábamos en la playa y Jim
nos ofreció comprarnos postres, ya que como éramos turistas, dijo que teníamos
que probar la comida de su país, aquí estamos en la piscina del hotel, porque
como al otro día nos regresábamos, quisimos pasar el día en el hotel, aquí caro
está cantando karaoke, pero se le había olvidado la letra— dije riendo, y sentí
como nuevamente los brazos de Edward se enrollaban en mi cintura— él es Brandon
el amigo de Jim, quien nos acompañó al aeropuerto, porque llevábamos muchas
maletas
— ¿y Tim?
— Se llama
Jim y no fue porque tenía que arreglar unos planos
— Ah, era
aplanador de calles— dijo irónico
— no, era
arquitecto
— Odio los
arquitectos se creen la gran cosa con sus cascos y sus camisas con corbatas
— tú te ves
más lindo con camisa y corbata
— ¿lo dicen
en serio?
— Sí— dije
sonriéndole
— Ya lo
sabía—dijo
presumiendo, yo sólo me reí
— Aquí
estábamos calentando para hacer deporte
— ¿Por qué eres tan flexible?
— en la secundaria, hacía gimnasia artística
— ¿de verdad?
— si
— ¿y tienes fotos?
— supongo, luego te las muestro
— gracias— dijo dándome un beso en la mejilla— es
que te quiero conocer cuando pequeña
— no es una de las mejores etapas de mi vida
— ¿Por qué?
— Porque no tenía conciencia de las cosas que
hacía cuando pequeña y hacía el ridículo—dije riendo
— ¿De
verdad?
— sí, por
ejemplo un
día fuimos con mis padres y Andrew a cómprame zapatos para la escuela, ya que
iba a entrar a kínder, y pues yo choque con la pierna de un señor, tenía como 2
o 3 años, y pues pensé que era el pie de papá y tome el pie y me empecé a dar
vueltas en él, cuando siento que mi mamá me llama y veo que mi papá estaba
sentado al lado de ella, entonces levanto la cabeza y veo que es un señor
desconocido, y me puse colorada como un tomate. Luego el señor les dijo a mis
padres que sería un honor tenerme de hija.
— ¿puedo reírme?— dijo aguantando la risa
— tienes 3 segundos
— el pie de un desconocido— dijo riendo a carcajadas
— 1…2…
— cara como tomate— continuaba llorando mientras reía
— 3— dije y se volvió serio rápidamente, lo cual
provoco que me riera junto con él a carcajadas
— me hubiera gustado ver eso
— cállate— le dije golpeando suavemente su estómago—
bueno sigamos, aquí estoy haciendo deporte, y ams…— maldita la hora en que me saqué
tantas fotos con Jim
— ¿Qué significa eso?
— pues estábamos en un concierto en la playa, de
música romántica, y pues es mi música favorita, y pues Jim me abrazo por detrás
y Caroline tomo la foto
— ¿y porque dejaste que te abrazara?
— porque… no se
— mmm— dijo y le sonreí, y él me devolvió la
sonrisa, ufff me salve
—Esta foto es de cuando ya habíamos aterrizado en
Londres, y Caroline quería devolverse— dije riendo junto con Edward al ver a
Caroline cruzada de brazos y haciendo un puchero adorable—aquí estábamos
esperando que llegara el avión, ya que por no sé qué se había retrasado el
vuelo, entonces Brandon y Jim se quedaron acompañándonos. Y eso.
— muy buenas tus vacaciones, me hubiera encantado
haberte acompañado
— nos divertimos mucho
— ¿y tienes las fotos de cuándo pequeña?
— si, deben estar por...— no pude terminar de
hablar, porque escuche que sonó el timbre.
— ¿esperas a alguien?
— no, iré a ver, busca las fotos de cuando yo era
niña deben estar por ahí, vengo en seguida.
— espera
— ¿Qué?— dije deteniéndome en la puerta
— esto— dijo y me besó castamente en los labios,
sonreí y él me devolvió la sonrisa
— en menos de 1 minuto regreso
— 60…59…58— y me reí mientras bajaba la escalera.
— voy— grite, cuando escuche que volvían a tocar
el timbre, abrí la puerta y no me esperaba esta visita— ¿rose?
— prima— dijo abrazándome— ¿no te alegra verme?
— oh por Dios rose, te extrañe tanto— dije
abrazándola fuertemente también— Pasa— dije haciéndome a un lado— espérame aquí voy a presentarte
a alguien
— ¿a quién?— dijo mientras se sentaba en el sillón
— vengo en seguida, ¿quieres jugo o algo?
— no gracias— dijo sonriéndome
— ok, vengo en seguida— dije y subí corriendo las
escaleras
— ¿Quién era cariño?
— es Rose, mi prima— dije saltando de felicidad
— a pues, entonces nos vemos más tarde— dijo
besando mi frente
— ¿de qué hablas?
— pues, supongo que si no la ves hace mucho,
tienen mucho de qué hablar, las dejo a solas.
—tonto ven conmigo, quiero que ella sea la segunda
persona en mi familia que sepa que tengo un sexy novio
— ok— dijo riendo, mientras yo lo arrastraba
escaleras abajo
— ¿rose?
— ¿si Elissa?
— abre los ojos
— ok— dijo y los abrió, encontrándose con mi sexy
novio rodeando mi cintura.
— rose, él es Edward Lowell
— Rosalie Sandra Parks Brown, un gusto— dijo
tomando la mano de Edward, y él beso su mano
— un gusto, Edward Aaron Lowell, el novio de Elissabet. Bueno hermosa, me voy
tengo que ir a ver a Ana, luego te paso a buscar— dijo besándome, tan… no sé cómo
explicarlo, pero fue un beso exquisito que prácticamente me dejo sin aliento.
— bueno nos vemos.
— adiós Rosalie— dijo despidiéndose con la mano,
mientras salía
— wow, que bom bom— dijo una vez que Edward ya se
había ido.
— lo sé, y es todo mío— dije sentándome a su lado.
— ¿y no tiene un hermano?— pues mi prima, es algo…
¿enamoradiza?
— de hecho, si… pero— dije antes de que ella me
pidiera hacer una cita doble— él ya tiene novia
— quiero que me lo cuentes todo, ah por cierto me
vengo a quedar un tiempo contigo
— ¿ok? Déjame adivinar, ¿peleaste de nuevo con tía
Dorothea?
— es que me desespera— dijo riendo
— mi casa, es tu casa
— sabía que podía contar contigo— dijo abrazándome—
ahora cuéntame cómo tú y el chico sexy que mide 1.90 se hicieron novios.
— mide 1.87— le corregí y ambas reímos— todo empezó
en un callejón…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario