~ Narradora.
Ya han pasado 3 días desde que los chicos están
así de tristes, mañana es el cumpleaños de las chicas, Elissabet ya salió de su
habitación y dijo que ya no estaría más así y menos por un hombre, que según
ella no la recuerda, aunque intenta demostrar una gran sonrisa, ella sabe muy
en el fondo, que haría cualquier cosa, para hablar nuevamente con Edward.
Caroline sigue triste por no poder hablar con Taylor y él por otro lado también
está triste por no poder hablar con ella, aunque se pasen mil películas de que
el otro está con otra persona, ambos se extrañan y mucho pero ambos también son
igual de orgullosos, y no quieren ir a verse. Y Edward bueno, él no ha salido
aun de su habitación, quiere hablar con Elissabet pero no se atreve o según él
es porque no tiene fuerzas, lo cual claro es mentira, pero todo esto cambiara
hoy cuando Andrew pida un favor a los chicos Lowell.
~ Elissabet.
— Elissa apúrate llegaremos tarde y ya solo queda
una semana, por favor— dijo Caroline gritándome desde abajo
—Ya voy— le dije gritando.
Desperté a las 06:45 y ya son las 7:30 lo sé soy
una demorona lo admito, pero es que me gusta tomarme mi tiempo, además me tengo
que ver como si no hubiera llorado, y menos por Edward, hay no el nudo en la
garganta no de nuevo…
— Elissa ya estas…— corrió hacia mí al verme
llorando en el espejo— ¿qué paso?— dijo abrazándome.
— Nada es solo que mañana estoy de cumpleaños, y
cuando estaba de cumpleaños mis padres siempre me mimaban, me traían desayuno a
la cama, pasábamos toda la tarde juntos, y ahora estoy sola— en parte era
mentira y en parte no.
— Hay hermosa, no te pongas así, además me tienes
a mí y a Andrew— dijo limpiando mis lágrimas— además no tienes que arruinar tu
hermosa ropa— dijo dándome una vuelta.
— Gracias caro— dije abrazándola.
— owww que lindo momento en familia, pero ya se
nos hace tarde así que apúrense— dijo abrazándonos y soltándonos al instante—
eh claro que no piensan ir así a la universidad, ¿verdad?
— ¿Qué tiene de malo?— dijo mirando su ropa, era
un short corto… bueno no tan corto, con una polera negra que decía “fuck you”
—todo, mira cómo vas, estas mostrando todas tus
piernas al igual que Elissabet, claro que no saldrán así, no mientras yo esté
aquí.
— ¿Y cómo tú vas con esa ropa, y nadie te dice
nada?— dije cruzándome de brazos, llevaba una musculosa y una chaqueta de
mezclilla encima abierta, con unos pantalones de mezclilla igualmente de color
negro — ¿y como tú, vas con ese vestido corto, y nadie te dice nada?
— chicos se nos hace tarde.
— Es su culpa— dijimos al unísono
— no me interesa de quien es la culpa, quiero que
bajen, se suban a su bendito auto y manejen hasta la universidad.
— bien.
Ambos bajamos, tomamos nuestros bolsos, sacamos
las llaves del auto y por lo menos yo me subí al auto y maneje en dirección a
la universidad, puse la radio, y como siempre mis canciones favoritas están
puestas, siempre con Caro nos íbamos cantando.
— hey caro, ¿Qué pasa? ¿Por qué tan callada?—
silencio— vamos no me digas que te enojaste— pare en un semáforo y vi el
asiento del copiloto, vacío— hay no Caro se quedó en la casa— ups— dije y volví
a la casa, maneje a la mayor velocidad posible, es raro que no me hayan
detenido, mi sorpresa fue ver que caro no estaba en casa, ¿Dónde rayos esta? Me
tiene muy preocupada, ¿Y si le pasó algo? Hay Dios me muero si
le pasa algo, pero ¿y si la raptaron? Aaaa, y su teléfono no contesta, me
muero, mmm Andrew siiiii.
— ¿Hola?— dijo Andrew contestando al tercer tono
— genio se te olvido llevar a nuestra hermana a la
universidad
— ¿no que la traes siempre tú?
— ¿y porque no la puedes traer tú?
— bien señorita, no se preocupe ella está aquí y
viene muy feliz.
— ponla al teléfono.
— dice que no quiere hablar contigo.
— ponla al maldito teléfono.
Me cortaron, ah no esto no se quedara así, me
escucharan ambos. Maneje en dirección a la universidad, y cuando llegue vi que
no había nadie afuera, mire mi reloj y eran las 08:30, no lo creo tanto perdí
por culpa de ella, ésta me las pagara, ¿Qué pasara si entro a clases? No mejor
me quedo hasta que toquen, tengo que enfrentarme a esos 2, ¿Cómo se atreven a
cortarme? debo ir a donde el director, para decirle porque falte, ahora tengo
que pensar una buena excusa…
— Bien señorita Brown, aquí dice que falto por 2
semanas— dijo mirando mis papeles— ¿Por qué fue eso?
— Pues porque, estaba enferma— dije esperando que
me creyera.
— ¿de floja? Vamos señorita Brown dígame una
excusa más creíble.
— no es una excusa, es verdad.
— bien, digamos que le creo, ¿Cómo se llamaba su
enfermedad?
— Tenia… tenia… depresión— me salió de repente, el
director me miraba anonadado.
— ¿Por qué? ¿Qué le paso?— dijo ahora preocupado
— pues… fue por…
— Mi culpa— dijo una voz a mis espaldas, no quería
saber quién era, porque esa voz ya la había escuchado antes.
— ¿Es verdad eso señorita Brown?— dijo mirándome a
mí y a… él.
— claro que es verdad— dijo sentándose a mi lado—
¿cierto Elissabet?— dijo mirándome con sus ojos verdes.
— ¿Elissabet?— repitió el director
— Sí, es verdad, lo que paso fue que peleamos
porque me mintió— dije mirándolo— y yo lo que más odio son las mentiras— dije
mirando al director ahora.
— oh entiendo, problemas de pareja. Creo no
conocerlo ¿Cuál es su nombre?— dijo refiriéndose a él.
— Edward, Edward Lowell.
— ¿su hermano es Taylor verdad?
— si
— director, sabe que tengo clases, ¿me puedo ir?
— claro, pero conste, señorita Brown, tiene que
recuperar toda la materia, ya solo queda 1 semana de clases, y la otra son
solamente pruebas. Señor Lowell ¿usted se inscribirá?
— de hecho si, venía a eso, pero tenía que ayudar
a Elissabet.
— Ahora déjeme solo con él, porque tengo que ver
si hay cupos.
— bueno adiós.
— hasta luego.
Salí de ahí aun impactada, ¿Por qué Edward me
ayudó, otra vez? ¿Si le dije que lo odiaba, porque hace esto? Tengo que hablar
con él, uy mira justo salió Caroline, aun no lo olvido…
— Caroline Escarlett Brown Black— dije gritándole,
ella se dio vuelta, me miro sorprendida y salió corriendo, chocando
accidentalmente con… Oh mi Dios, Taylor.
~ Edward.
Desperté por un llanto, muy desconsolado, me
preocupe al instante al reconocer que no era ni de Ana, ni de Lori, venia de la
casa del lado, mire por la ventana, y era Elissabet quien lloraba, se veía muy
indefensa llorando, pero llego Caroline y la abrazo, como me gustaría ser yo el
que la abrace, pero en fin, al parecer iba a salir ya que llevaba ropa muy
linda, un vestido blanco, ni muy largo ni muy corto que dejaba ver sus hermosas
piernas, largas, ella era alta media 1,68, era perfecta. Bueno el punto es que
después llego Andrew, y la regaño por llevar esa ropa, ellas no le hicieron
caso, y después Caroline les grito que llegarían tarde, entonces todos bajaron
y ahí ya no supe más, supongo que irán a la universidad, ella no parecía
triste, tenía razón no pensó nada en mí, y aunque me duela, tengo que seguir
con mi vida, aunque no sea a su lado…
— ¿Y ese milagro que hayas salido de tu
habitación?— dijo Lori al verme levantado
— no lo sé, me sentía bien, así que me levante e iré
a inscribirme a la universidad.
— me parece que no es necesario que vayas a la
universidad después de todo tienes 170 años
— 165 no soy tan viejo— dije sonriendo
— Como digas, toma te traje un regalo— dije
entregándome una bolsa de sangre
— ¿No está envenenada o algo por el estilo,
verdad?— dije mirando la bolsa y a ella.
— no, solo que Tay me conto lo que te dijo esa
per…
— Ni se te ocurra decirle así— dije
interrumpiéndola.
— ¿Por qué la defiendes, si ella te trato muy mal,
estuviste encerrado 2 semanas Edward, 2 SEMANAS y aun la defiendes, por qué?
— Porque la amo, ¿tan complicado es de entender?—
dije enojado.
— Edward no comiste POR 2 SEMANAS, no la defiendas
más.
— ¿sabes qué? No tiene sentido hablar contigo, tu
nunca te has enamorado, no sabes lo que es defender a muerte a alguien por
amor, así que me voy tengo que ir a la universidad— me dirigí caminando, pero
me voltee— y toma no quiero tu regalo— dije, lo deje en el suelo y Salí de ahí.
Estaba muy enojado, ¿es que acaso no entiende que
la amo? ¿Porque la ataca tanto? Bueno mejor despejo mi mente, tengo que ir a
ver a Ana, no la he visto por estas semanas, y me siento culpable. Mire por la
ventanilla, y ahí estaba ella en esa cama tan incómoda, tirando una pelota a la
pared, rebotaba y la misma rutina otra vez, Abrí la puerta y ella me miro y
siguió con su juego.
— ¿Cómo estás?
—Encerrada— dijo irónica
— De verdad— dije sentándome a un lado de sus
pies, ella se paró rápidamente y se apoyó en la pared.
—ya te dije encerrada, ¿Qué quieres? ¿Elissabet te
rechazo eh?— dijo formando una risa burlona
— solo venía a verte, pero sigues igual de… no
importa
— ¿de qué? ¿Igual de tonta? ¿Igual de inmadura? ¿O
qué?
— nada, te veré luego.
—si no te preocupes, estaré aquí en los próximos
100 siglos— dijo volviendo a jugar con su pelota.
Salí de ahí, y vi que Lori no estaba, miré la
hora, y vi que eran las 08:10 me dirigí a tomar mi chaqueta, las llaves de mi
auto, y Salí por la puerta. Me subí a mi auto y puse música, algo relajante,
para el viaje largo, y para distraerme de todas las peleas. Cuando llegue a la
universidad, eran las 08:20, mmm 10 minutos, no es malo. Me baje del auto,
mirando al gran edificio que estaba enfrente de mí, no había nadie en el patio,
me dirigí a dirección que es donde se supone que tengo que ir para inscribirme.
Cuando entre por la puerta la secretaria se me quedo viendo embobada, no sé
porque todas me miran así, no tengo nada del otro mundo, bueno solo ser
inmortal.
— bu…bue…buenos… días— dijo la secretaria
tartamudeando, tenía alrededor de unos 30 años, yo era más joven, bueno no
tanto la paso por unos 100 años.
— buenos días, me gustaría hablar con el director.
— claro, pero tiene que esperar un segundo, ya que
está atendiendo a otra alumna.
— seguro, pero me podría traer un poco de agua,
estoy sediento— no de agua necesariamente, pero no podía matarla… aún
— En seguida— dijo y se levantó a buscarme un vaso
de agua.
— Gracias— dije y me senté, comencé a escuchar
como hablaba el director, quería saber quién era, al parecer era mí… era Elissabet
— Tenia… tenia… depresión— dijo mi ángel, me
estaba preocupando, ella con depresión no es normal
— ¿Por qué? ¿Qué le paso?
— Pues… fue por…— no sabía que decir, ósea que no
era verdad, o tal vez no quería decirle al director, mmm tengo que ayudarla
— Mi culpa— dije entrando, de golpe a la oficina
— ¿Es verdad eso señorita Brown?— dijo mirándome a
mí y ella, que seguía sin voltear a verme
— claro que es verdad— dije sentándome a mi lado—
¿cierto Elissabet?— dije mirándola, ella levanto la vista, y me miro con esos
hermosos ojos color chocolate.
— ¿Elissabet?— siguió insistiendo el director
— Sí, es verdad, lo que paso fue que peleamos
porque me mintió— dijo mirándome— y yo lo que más odio son las mentiras— dijo
mirando al director ahora, con que se trataba de eso.
— oh entiendo, problemas de pareja. Creo no
conocerlo ¿Cuál es su nombre?— dijo refiriéndose a mi
— Edward, Edward Lowell.
— ¿su hermano es Taylor verdad?
— Si— dije asintiendo
— Director, sabe que tengo clases, ¿me puedo ir?—
dijo mi ángel ¿nerviosa?
— claro, pero tiene que recuperar toda la materia,
ya solo queda 1 semana de clases, y la
otra son solamente pruebas. Señor Lowell
¿usted se inscribirá?
— de hecho si, venía a eso, pero tenía que ayudar
a Elissabet — dije mirándola con ternura, pero ella no me miro
— Ahora déjeme solo con él, porque tengo que ver
si hay cupos.
— Bueno adiós— dijo y salió por la puerta
— Hasta luego— le contesto— ¿y bien?
— bueno, sé que ya está por terminar el semestre,
pero me gustaría entrar a la carrera de neurología
— mmm, está bien puede entrar, hay cupos pero
tendría que ser el otro semestre, ahí recién partiría su año.
— ¿De verdad?— dije feliz, no estaría en el mismo
semestre que Elissabet pero estaría en su misma carrera.
— Sí, pero le tengo una pregunta, ¿Por qué quiere
entrar a esa carrera?— dijo apoyando su mentón en una mano.
— Pues me gusta a ayudar a la gente— dije
mintiendo, no me gustaba ayudarla pero, él no lo sabía.
— bien, me gusta su opinión, venga el lunes que le
haremos la prueba de inscripción.
— ¿La que?— dije confundido
— la prueba para poder entrar a la carrera, ahora
retírese que tengo trabajo.
— eh, ¿ok? Hasta luego.
— adiós.
Salí de ahí confundido, yo nunca he hecho una
prueba, se supone que tengo que estudiar, y si es así ¿Qué tengo que estudiar?
¿He mmm que hago? Ya se es una excusa perfecta para hablar con Elissabet le
diré que me ayude. Salí de ahí evitando las miradas de las chicas, sus
pensamientos eran algo perturbadores, pero yo ya no estaba interesado, yo solo
me preocuparía de Elissabet y de pasar esa prueba, Salí de ahí y me dirigí al
estacionamiento, iba a subirme al auto, cuando escucho que me llaman.
— Hey Edward, Edward— decían gritándome, me gire y
vi a mi hermano junto con Andrew.
— ¿Qué haces acá?— Dijo Taylor
— ¿Qué haces tú acá?
— yo estudio aquí
— pues yo venía a inscribirme para estudiar aquí.
— ¿Estudiaras aquí?— dijo sorprendido
— sí, ¿por?
— Es por mi hermana ¿verdad?— dijo Andrew hablando
por primera vez
— ¿Qué? Pfff claro que no— dije nervioso ¿Edward Lowell
nervioso?
— ¿En serio?— dijo cruzándose de brazos, era más o
menos de mi misma altura, quizá 2 centímetros más bajo.
— Bien, si es por ella, es que es muy linda— ¿Por
qué rayos le digo todo esto a él?
— ¿sabes que te podría golpear ahora mismo, por
decir eso de mi hermana enfrente de mí? Tienes 1 segundo para decirme porque no
lo hago.
— ¿Porque arruinarías mi hermosa cara?— dije
haciendo una mueca
— Bien tienes un punto conmigo, por hacerme reír—
dijo riendo— ahora tengo que pedirles algo a ti y a Taylor— dijo mirándonos.
— ¿bien qué es?
— mañana es el cumpleaños de Elissabet y Caroline,
y necesito ayuda, para hacerles una sorpresa.
— Claro— dijo Taylor rápidamente.
— ¿Te gusta Elissabet a ti también?— dijo
mirándolo raro.
— No, a mí me gusta Caroline, no perdón no me
gusta… la amo— dijo suspirando.
— mmm me parece.
— no se vale, porque a mí casi me golpeas y a él,
solo le dices: “mmm me parece”— dije
imitando su voz
— Yo no hablo así, además él me cae bien y tú no,
así de simple— dijo riendo junto con Taylor.
— Entonces no te ayudo a nada— dije cruzándome de
brazos.
— Bien, entonces no le hablare bien de ti a Elissabet—
dijo cruzándose de brazos también.
— eso es chantaje.
— ¿lo tomas o lo dejas?
— yo que tu acepto— dijo burlón Taylor
— yo que tu acepto— dije imitando su voz.
— idiota.
— estúpido.
— inútil
— maldito
— a…
— ya basta, Edward decide ¿me ayudas o no?
— Mmm… bien te ayudo— dije rindiéndome y
estrechando la mano que me ofrecía.
— créeme después de esto ella te amara.
— más te vale
— no lo dudes, ahora lo que haremos será…
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