Se pusieron a pelear,
Edward empujo lejos a Mario, éste choco su cabeza con un árbol, pensé que le
había pasado algo, pero me sorprendí al ver que se paraba al instante, y se
lanzaba con furia hacia a Edward, yo le decía que pararan pero no lo hacían,
Mario tomo a Edward del cuello y lo tiro contra el mismo árbol que él había
chochado, Edward con el golpe hizo que el árbol cayera, esto me sorprende,
Edward con furia tomo a Mario del cuello y lo quería morder, pero cuando lo iba
a hacer, una voz que se me hacía conocida gritó:
— Edward suéltalo ahora—
dijo Taylor, corriendo en dirección a ellos.
— no quiero, él intento
besar a Elissabet — dijo enojado, ¿lo estaba haciendo por mí?
— Edward, Elissabet está viendo todo, déjalo en el piso.
— Bien— dijo y lo lanzo
al árbol, sí otra vez un árbol.
— No debiste haber
hecho eso— dijo enojado Mario
En ése momento, me dio
miedo, él comenzó a encorvarse, su ropa se rasgaba, y su cuerpo se llenaba de
pelo, un tono color rojizo, se puso en cuatro patas, y se convirtió en un perro
gigante, sí aunque no lo crean, era un perro de cómo 5 metros el que estaba
frente a mí, se lanzó contra Edward, y comencé a gritar que lo dejara en paz,
pero no escuchaba se pusieron a rodar, en el piso, mientras Taylor los trataba
de separar sin esfuerzo, en un momento Edward, estaba debajo de un perro que al
parecer era Mario, al segundo la situación era al revés, Edward estaba cerca
del cuello de… ese perro, pero en ese momento sentí un grito, no provenía de mí,
ni de Edward, Taylor o ese perro, provenía de… Caroline, corrí al lado de ella,
que estaba tan o más sorprendida, que yo, la abrace, y escuchamos como un
Taylor que sujetaba a un Edward enojado, nos gritó:
— Chicas, entren a la
casa ahora— decía sujetando a Edward que quería tirarse a un perro el doble de
grande que él.
— pero Tay…
— ¡Ahora!— gritó
enojado.
Ambas entramos a la casa,
y nos encerramos, o no Andrew aún no llega, esto es malo, y si cuando llega se
encuentra con todo eso, y le hacen daño, o por Dios no quiero que le hagan daño
a mi hermano, no Dios no, comencé a llorar, y sentí que me abrazaban, por un
momento me había olvidado de que estaba con una asustada Caroline al igual que
yo, nos abrazamos mientras lloraba, no sé cuantos minutos pasaron, pero
sentimos que golpeaban a la puerta, no queríamos abrir, teníamos miedo, ambas
nos miramos, y ella asintió, por un lado podría ser Andrew, por otro Taylor, o
por otro y era el peor de los casos, ese perro… había que arriesgarse. Me
dirigí a la puerta, con el corazón en una mano, y con la otra venia aferrada mi
hermana, me venía siguiendo, los golpes se hacían más intensos, abrimos, y me
relaje de inmediato… Taylor.
— Hay por Dios, ¿me
asustaron porque no abrían?, Caroline ¿estás bien?— dijo pasando, abrazando y
¿besándola? ¿De qué me perdí?
— Taylor ¿estás bien?
¿Te paso algo?— le decía examinándolo
— No cariño, estoy
bien, ¿no te paso nada?— se estaba volviendo incomodo éste momento
— no se preocupen por mí,
chicos, estoy bien, sólo vi que un chico que encontraba lindo, se convertía en
un perro de cómo 5 metros, y se lanzaba contra el otro chico que encontraba
lindo.
— Hay peque, que
dramática, ¿estás bien?— decía abrazándome
— gracias, que
preocupado— dije sarcástica.
— Taylor…— le dijo en
tono de reproche
— si lo sé, tenemos que
hablar, después de esto supongo que deben tener muchas dudas, ¿verdad?
Ambas asentimos, y los
tres nos dirigimos al sillón, ¿Por qué Andrew no llega, aun? ¿Y si le pasó
algo? No, claro que no, no pienses tonterías Elissabet me decía mi subconsciente.
— bien, ¿por dónde
empiezo?
— creo que por el
principio— dijo tomando su mano, como si le estuviera dando fuerzas.
— bueno to…
Cuando comenzaba a
hablar, siento que tocan a la puerta.
— Yo
voy— dije levantándome del asiento y dirigiéndome a la puerta, tenía la
esperanza de que fuera Andrew, pero se fueron al instante, al ver que no era la
persona que yo esperaba.
— Hola Elissabet — dijo sonriéndome de lado, hay mis piernas, no
responden, ni mi cerebro tampoco.
— Hola—
fue lo único que pude decir
— ¿Taylor está aquí?
— Si—
dije sin poder moverme, por primera vez, en mucho tiempo me puse nerviosa, ni
siquiera con Mario me paso esto, o con Mike.
— ¿Y puedo pasar?— dijo
riendo, ufff ¿Cómo que hace un poquito de calor?
— oh si
lo siento, ven pasa.
— Gracias— dijo y entro
— ven
vamos al living, ahí están
— claro.
~ Edward~
Luego de pelear con
Mario y dejarlo muy mal herido con costillas rotas, me decidí a que con Taylor
teníamos que hablar con Elissabet y su amiga, Toqué a la puerta, y siento como
unos pasos se acercan… su perfume me embriaga nuevamente, abre la puerta y miro
a sus ojos.
— Hola Elissabet —le sonreí, no sabía que decir
— Hola—
me contestó
— ¿Taylor está aquí?
— Si— ¿me va a hacer pasar o no?
— ¿Y puedo pasar?— me
reí
— Oh si
lo siento, ven pasa— dijo haciéndose a un lado, su casa era muy hermosa, grande
y espaciosa… ella caminó hacia el living y yo no podía despegar mi vista de
ella, es perfecta, simplemente perfecta— ven vamos al living, ahí están
— Claro— la seguí
— ¿y
bien? Queremos saber, que paso allá afuera, es claro que no son personas
comunes y corrientes, y eso en cierto modo, me asusta, pero quiero que me digan
la verdad, ¿Qué son?— dijo Elissabet por primera vez la veía seria, esto sería una
larga conversación. Mire a Taylor, y tenía la cabeza agacha, sé que no la
quería mirar a los ojos, y yo tampoco quería, pero debíamos decirle, es ahora o
nunca.
— Elissabet, Caroline— les dije mirándolas— somos vampiros.
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