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sábado, 18 de octubre de 2014

Capítulo 2~ RPL



Íbamos de camino al hospital, estaba por un lado muy feliz y por otro preocupada, feliz porque con Edward ya éramos novios, y eso me ponía feliz, pero estaba preocupada porque Caroline había despertado, y me tendría que enfrentar a su enojo, quizás ni siquiera quisiera verme…

— ¿en qué piensa la mujer más hermosa del mundo?— dijo sacándome de mis pensamientos.

— en que quizás Caroline no ha de querer verme

— lady todo saldrá bien— dijo tomando mi mano y besándola.

— ¿Lady? — pregunté extrañada

— eres una niña millonaria, mimada y una princesa— me sonrió

— no soy mimada— le dije enojada

— ¿En serio? — dijo levantando una ceja

— bueno, un poco— dije cediendo

— ¿un poco?

— okey tú ganas, sí soy mimada

— pero así me encantas, mientras no hagas berrinches de que quieres un vestido rojo en vez de uno amarillo

— no me gusta el amarillo en todo caso— dije encogiéndome de hombros, y escuché como se reía— te quiero— le sonreí

— yo te quiero más

— ¿En serio?

— sí, ¿Por qué lo dudas?

— porque tú eres un hermoso ángel, y yo soy un monstruo chupasangre.

— pero eres mi monstruo chupasangre— dije sonriéndole

— me encanta como dices “mi monstruo chupasangre”

— y a mí me encantas tú— me sonrío

— tengo que preguntarte algo

— ¿Qué cosa?

— ¿desde cuándo te gusté?

— creo que todo empezó cuando me salvaste en ese callejón, pensé que abusarían de mí y luego me matarían, trate de pelear contra ellos, pero eran 5 y yo solo una, al decirle algo a un tipo, este se enojó y me tiro lejos haciendo que golpeara mi cabeza contra el basurero, desde ahí comencé a quedar inconsciente, y luego escuche una sexy voz que me decía que despertara, y de ahí todo se volvió oscuro, mientras estaba inconsciente sentí una leve presión contra mis labios, algo así como un beso, pero me equivoque, ya que la única persona que podría haberme dado un beso eras… tu— dije mirándolo y él sonreía, claro había sido él, ¿Cómo no lo pensé antes?— ¿me diste un beso estando inconsciente?

— ¿Qué te puedo decir? Tienes unos labios tan irresistiblemente lindos— dijo mientras me acariciaba los labios.

— eres un… idiota

— tal vez, pero soy tu idiota— dijo sonriéndome, y yo no pude evitarlo así que le sonreí también— bueno sígueme contando sobre esa sexy voz— dijo riendo yo me reí con él

— luego de eso sentí que un olor a alcohol entraba por mi nariz y al abrir los ojos, me encontré con unas hermosas esmeraldas mirándome, al ver tu cara pensé que eras un dios griego o algo así— dije sintiéndome avergonzada, él solo reía— y pues incluso pensé en involucrarme contigo por una noche o tal vez dos, cuando estábamos hablando llego Taylor y nos interrumpió, desde ahí ya no hablamos, pero era porque tú eras un mujeriego, y no quería involucrarme con alguien así nuevamente, no quería que me rompieran el corazón de nuevo, así que trate de ignorarte lo mayormente posible, cuando tú y Taylor se fueron por no sé qué, creí que nunca más te vería y eso era un alivio porque no tendría que aguantar ver como salías para involucrarte con la primera z*rra que se te cruzara y me olvide de ti, pero luego de esos 7 meses, cuando regresaste te vi mucho más guapo, y quería ir y lanzarme a tus brazos, pero resistí— vi que hizo una hermosa sonrisa— después vino Mario, me beso a la fuerza y fue cuando llegaste tú, y debo admitirlo me sorprendió que me defendieras, ya que pensé que eras un mujeriego, bueno Aun lo sigo pensando— y él solo rio— y pues luego nos dijeron que eran vampiros, y yo me enoje, Aunno entiendo porque me puse a llorar después que ustedes se fueron, pero llore amargamente 2 semanas no fui a clases, estaba encerrada, y Andrew pensaba que tenía anemia o algo por el estilo, luego un día antes de mi cumpleaños, fui a la universidad, y le dije al director que tenía depresión, y era verdad, había estado llorando… por ti— dije casi en un susurro— y luego me salvaste diciendo que había sido culpa tuya, lo cual era verdad— y sonreí— y pues al otro día con Caroline, fuimos de compras con sus amigas, y Andrew me llamo, diciendo que habías sufrido un accidente, y pues mi cabeza pensó rápidamente en que quizás Mario te había hecho algo, y cuando llegue a casa, te vi ahí, sano y feliz. Aunque me molesto saber que me mintieran, me puse feliz de verte ahí. Luego me fui a poner mi vestido, y me emocione al saber que mis padres ya no estarían más conmigo, por eso cuando baje tenía la nariz roja y los ojos llorosos, pero te vi perfecto, esperándome debajo de la escalera, y cuando me llevaste a bailar, fue uno de los momentos más felices de mi vida, y me emocione nuevamente, por eso fue esa lagrima, estaba ansiosa por besarte, quería saber que sabor tenían tus labios, y fue cuando tu poco a poco comenzaste a acercarte a mí, y cuando me ibas a besar, llego Mario, e interrumpió todo, haciendo que Caroline terminara en el hospital. Y bueno en un principio no quería tener una relación contigo, no quería nada de romances, pero al tocar tu mano, se me olvido todo, y pues termine aquí— dije riendo.

— Vaya historia— dijo riendo también.

— una pregunta, ¿Por qué estaba ese piano ahí?

— porque yo te había escrito una canción, y quería tocarla para ti— dijo estacionando el auto.

— ¿de verdad?— dije impactada

— ¿Por qué te sorprende tanto?— dijo dándome la mano, para que bajara del auto.

— por… nada— dije sonriendo y bajando del auto, la verdad nunca me habían escrito una canción, y viniendo de él, era algo extraño, pero lindo, mejor no decir nada.

 — bueno, entremos— dijo ofreciéndome su mano para caminar.

— entremos— dije y tome su mano.

Al entrar en el hospital, pude ver la cara de las enfermeras que me miraban con envidia, yo creo que era por tener a un sexy inmortal como novio, y levante mi cara para que vieran que Edward es solo mío, él al parecer lo noto, ya que soltó mi mano, y puso su mano en mi cintura, cuando estábamos llegando a la habitación de Caroline, suspiré y sentí como me daba un beso en mi cabeza, abrí la puerta y estaban Andrew, Taylor, Mario y un señor mayor, me puse tensa inmediatamente, pero Edward sujeto mi mano.

— hey Elissabet al fin llegas— dijo Andrew feliz, pero lo conocía y algo andaba mal.

— ¿Dónde está Caroline?

— eh… hay un pequeño problema

— ¿Qué pasa con ella?

— mira por ti misma— dijo y se hizo a un lado.

Entre y la vi ahí en su cama, hablando con Mario, Taylor estaba alejado mirando por la ventana, algo andaba mal aquí, me acerque y vi a Caroline que me miró, como si no me conociera, me acerque a ella, y el tipo mayor impidió que avanzara más.

— disculpe, pero quiero ver a mi hermana— dije tratando de esquivarlo

— ella no es su hermana, señorita Brown le pido que se vaya.

— ella si es mi hermana, y la voy a ver le guste o no, ¿Quién es usted?

— soy su padre Andrés, y le pido que se vaya nuevamente o me veré obligado a llamar a seguridad

— ¿me va a prohibir ver a mi hermana? Además usted no es su padre, y ambos lo sabemos— dije poniéndome seria

— váyase— dijo enojado

— papá deja que la vea, ella ha estado muy preocupada, y tiene más derecho que nosotros de verla— dijo Mario defendiéndome

— ella y su familia perdieron el derecho de verla, cuando la abandonaron.

— por favor— dijo con  mirada suplicante

— solo un momento— dijo y salió enojado de la habitación, junto con todos. Edward me miro y yo asentí, se llevó a Taylor que estaba ¿llorando? ¿Qué rayos pasa aquí? Andrew solo me miro con una mirada triste y salió de la habitación también.

— hey caro, ¿Cómo estás?— dije acercando una silla a su cama.

— ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres tú?

— soy Elissabet, tu hermana.

— yo no tengo hermanas, solo tengo a Mario y a Andrés, a ti no te conozco.

— sé que estás enojada por lo de la fiesta, pero estás viviendo con nosotros

— claro que me acuerdo de ti— y una sonrisa se extendió por mi rostro— tú eres la loca que casi me atropella— dijo con odio— vete de aquí ¿Cómo tienes el descaro de venir a verme luego de eso?

— ¿Qué? Caroline eso fue hace más de 8 meses— dije confundida, y tratando de tocarle el pelo, pero ella quito mi mano rápidamente

— quiero que te vayas de aquí, no necesito tu compasión.

— ¿de qué…?

— ¿Qué no escuchaste? QUIERO QUE TE VAYAS— dijo gritando, y rápidamente entro Mario y Andrew junto con el mentiroso de Andrés.

— ¿Qué pasa?— dijo acercándose a ella

— quiero que se vaya de aquí, ella trato de atropellarme

— pero Caro soy tu hermana

— ¿estás sorda? Yo no tengo hermanas, solo Mario es mi hermano, vete de aquí

— pero…

— Elissabet ven, tenemos que hablar— dijo Andrew sacándome de la habitación, vi que Mario y Andrés trataban de tranquilizarla.

— ¿Qué demonios pasa aquí?— dije una vez que estábamos afuera, con Andrew, Taylor y Edward— ¿Por qué rayos ella dice que no tiene hermana?

— amor cálmate— dijo abrazándome.

— ¿Qué paso aquí?— dijo refiriéndose a nosotros

— somos novios— dijo besando mi mejilla

— ¿Qué?— dijo enojado

— felicidades chicos— dijo Taylor sonriendo

— gracias, pero ¿puedes decirme que pasa con Caroline?— Taylor miro a Andrew que asintió.

— cuando ella despertó, la fui a besar, y ella no me respondió el beso, no me reconoció, de hecho me pego una bofetada, lo mismo pasó con Andrew, tampoco lo reconoció, pero cuando Mario y Andrés llegaron, ella se alegró, fue como si lo hubiese olvidado todo.

— ¿Qué quieres decir?— dije con un poco de miedo en mi voz.

— el doctor habló con Taylor

— chicos me están asustando, ¿Qué te dijo el doctor Taylor?

— Elissabet, ella tiene amnesia.

Vi como todo el mundo se derrumbaba, es imposible que ella tenga amnesia, no puede ser, ella tiene que recordarme, tiene que saber que pasó, no puede olvidarse de todo, estuve a punto de caer, mis piernas y me cerebro no respondían, pero Edward me mantenía bien sujeta, era por eso que Taylor estaba llorando, Caroline lo olvido, lágrimas de enojo caían por mis mejillas.

— ¿Qué les dijo el doctor? ¿Hay algo que se pueda hacer? ¿Cómo puede volver todo a la normalidad?— dije enojada

— bueno el doctor dijo que, ella solo recuerda algunas cosas de su pasado, hay que mostrarle por fotos, cosas que pasamos, pero ni siquiera él sabe cuánto puede durar la amnesia— dijo triste.

— pero, él es doctor, tiene que saber, esto no se puede quedar así— dije llorando desesperada.

— hey pequeña cálmate— dijo abrazándome y ahí ya no resistí más y rompí en llanto desconsolado.



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