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sábado, 22 de noviembre de 2014

Capítulo 14~ ATP



— Es lo que siento— una parte de mí se rompió al escucharlo

— ¿Realmente es lo que sientes? — rápidamente limpié las lágrimas que se me habían escapado y lo miré seria

— Sí— me contestó

— Entonces olvídate de que tienes esposa y que tendrás un hijo, porque son dos y no abortaré— comencé a caminar en dirección a la casa

— ¿Te irás? — su tono cambió radicalmente

— No me quedaré aquí a escuchar tus idioteces

— Elissabet… no podemos tener dos bebés— me sujeto del brazo impidiendo que siguiera caminando

— Edward suéltame— trate de controlar mi ira

— Es imposible que estés embarazada de gemelos— chilló enojado

— ¡Bueno vas a tener que creerlo porque es verdad!— no pude controlar más mi ira y me giré enfadada

— Vas a abortar y no cambiaré de opinión acerca de eso— se cruzó de brazos

— ¿Aceptarán a los hijos que Dios les manda y los educarán de acuerdo con la ley de Cristo y de su Iglesia? — repetí lo que había dicho el sacerdote en nuestra boda— sí, repetimos ambos. ¿Por qué ahora te arrepientes?

— Elissabet tú no sabes lo peligroso que es tener dos bebés

— ¿y tú sí?— lo enfrenté

— Sé lo suficiente— dijo cortante

— ¿Hay algo que no me estés diciendo?

— No

— Mientes

— Tú no eres la más apta para decirme que miento, tú me mentiste primero

— ¿En qué te mentí?

— Nunca me dijiste que tendríamos gemelos

— ¡Me enteré hoy!— le grité

— Ah claro ¿y no pudiste decirme que tendrías gemelos cuando te pregunté si todo estaba bien con el bebé?

— No sabía cómo decírtelo

— ¿y ahora sí lo sabías?

— No quería ocultarte nada

— Eres una…

— ¿Una que Edward? Completa la frase— lo desafié

— Olvídalo— caminó en dirección al lago

— No, no lo olvidaré. Quiero que me digas— lo afirmé del brazo

— ¿Para qué?— pregunto irritado

— Dime— grité — ¿soy una qué?

— Eres una idiota, eso eres

— Fuiste tú el que me embarazó ¿y la idiota soy yo? — pregunté

— Los bebés se hacen de a dos tengo entendido

— Sí, y se crían de a dos y se aman y nunca pensarías en abortarlo. ¿Qué tienes en la cabeza? — pregunté enfadada

— ¿Quieres saber que tengo en la cabeza? — Me miró a los ojos, un fuego interno se extendía por ellos— Tengo en la cabeza un miedo espantoso porque Alisson venga y te mate junto a mis hijos, ¿acaso no entiendes lo peligroso qué es? ¿No entiendes qué yo sin ti no soy nada? ¿No entiendes que si te pierdo a ti… pierdo a mi vida también? ¿Cómo crees que quedaré si Alisson te mata? ¿Crees que seguiré tan feliz cómo lo soy contigo ahora? No Elissabet, no podré seguir sin ti ¿Es tan difícil de entender? — me gritó y nunca lo había visto tan enojado, sus brazos firmes en mis hombros no me permitían moverme. No sabía que decir, no sabía qué hacer. Las lágrimas se deslizaban por mis ojos una tras otra— No quiero perderte, no sabes lo difícil que es para mí verte tan indefensa. Y ahora la noticia de un segundo bebé me cayó como un balde agua fría, eres mi vida Elissabet y los bebés serán parte de mi vida también. Si Alisson los mata no podré sobrellevarlo, no sé qué pasará conmigo… no quiero verte morir. No sabes lo difícil que sería vivir sin ti, eres indispensable…te necesito aquí… conmigo— las lágrimas que caían por sus ojos me hacían verlo indefenso, estaba siendo sincero, no sabía que decir. No tenía palabras

— Edward…— las lágrimas no me dejaban hablar—… sé que es peligroso— acaricié su tenso mentón y él cerró los ojos sintiendo mi caricia— y es por eso… que… decidí… irme… lejos de ti— las lágrimas en sus mejillas no paraban de descender

— ¿Qué? — me miró sin entender, el miedo estaba en sus ojos

— Lo que escuchaste, me voy— sequé mis lágrimas

— No me abandones Elissabet— me miraba suplicante

— Edward… lo siento—  trate de sacar mi mano pero él no me lo permitió

—  No Elissabet, no me dejes… no ahora— sus ojos vidriosos y su cara devastada me rogaban que no me fuera

— Perdón— libré mi mano, traté de pensar en que esto lo hacía por los dos

—Yo Edward Lowell te tomo a ti Elissabet Elena Brown Payne, pretendo cuidarte, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza…— recitó las palabras del matrimonio, me detuve a mitad de camino—…en el bien y en el mal, prometo amarte hasta el fin de nuestros días…— me giré a verlo, estaba arrodillado en el césped llorando. La imagen me partió en dos el corazón— Yo Elissabet Brown te tomo a ti Edward Aaron Lowell, pretendo amarte y cuidarte, serte fiel en las alegrías y en las penas, en la justicia y en las injusticias, en las desgracia y en la fortuna, amarte sobre todas las cosas, hasta que la muerte nos separe— dijo mis palabras exactas— no me dejes, no después de todo lo que hemos pasado

— Edward es por los dos

— Si es por los dos… luchemos juntos, hemos superado muchas cosas… no me abandones… saldremos adelante… como siempre

— No nos lo hagas más difícil— rogué

— No me abandones— se levantó y corrió hacia mí— si quieres dejo mis celos de lado, te daré todos los caprichos que me pidas, sacaré a pasear a manjar y jugaré con él… pero no me apartes de tu vida, no ahora

— Está bien— le dije acariciando su mentón, él se levantó y me besó.

Me llevó a nuestra habitación en brazos, me acostó allí y comenzó a deshacerse de mi ropa… muy pronto me hizo suya una vez más.

~Edward

Poco a poco fui despertando, miré el reloj y marcaban las nueve veinte de la mañana, me giré para ver la adorable cara de mi lady dormida… pero no estaba. El lado de su cama estaba completamente vacío, me levanté rápidamente y corrí hacia el baño… toqué la puerta y no recibí ninguna respuesta, entré y me encontré que estaba todo en su lugar… excepto que no estaba el maquillaje de mi lady, no estaba su cepillo para el cabello ni el de sus dientes. Corrí hacia el armario… y vi algo que me derribó completamente, solo estaba mi ropa. Bajé las escaleras y no había nadie, todo estaba silencioso. Ni siquiera se oía Manjar ladrando, subí a ver la habitación de Lori y estaba todo vacío. Intenté llamar a Elissabet pero me mandaba al buzón de voz, corrí a la habitación de nuestros hijos y seguía tal cual la habíamos dejado ayer, me dirigí a la pieza donde estarían Taylor, Caroline, Alexander, Andrew y Rose… estaba igual de vacía que las otras. Golpee la pared repetidas veces, lágrimas de furia y tristeza caían por mis mejillas, me ha abandonado… dijo que no lo haría y me dejó. Le mandé repetidos mensajes para que me llamara, el buzón de voz me seguía contestando. Intenté llamar a los chicos y ninguno contestaba, maldita sea… me abandonó. 

No puede haberme dejado, no ahora… no a mí.

(…)

Golpee repetidas las veces la puerta de mi antigua casa pero nadie me abría, intenté abrir con mis llaves pero habían cambiado la cerradura, el viaje desde Oxford a Londres se me había hecho eterno y angustiante, seguí llamando a los chicos pero ninguno me contestaba. Las lágrimas no dejaban de caer, empujé la puerta y entré a la casa, todo estaba en completo orden. Llamé muchas veces a los chicos gritando sus nombres mas no recibía respuesta. 

Intenté llamar nuevamente a Taylor.

— ¿Sí?

— ¿Dónde mierda tienen a mi esposa? — le grité enojado y llorando

— Edward tranquilízate— me pidió

— No me pidas que me tranquilice, desperté solo y sin mi esposa. Lo último que quiero es tranquilizarme, ¿dónde está?

— No puedo decirte

— ¿Me traicionaras nuevamente?— pregunté

— Edward… no me pongas en ese papel, no me hagas elegir entre mi mejor amiga y mi hermano…

— No elijas— le contesté duro

— Edward… no puedo decirte

— ¿Dónde está maldita sea?— grité, y ya no escuché nada del otro lado… me cortó.

Me puse a pensar en qué lugar estaría, no puede haber ido muy lejos ¿verdad? ¿Volverá? ¿Me perdonará alguna vez?

Traté de llamar a Elissabet nuevamente pero no me contestaba, decidí llamar a Lori… ella no me ignoraría y me diría donde está

— ¿Bueno? — Contestó al otro lado una voz masculina— ¿quién habla? —preguntó nuevamente

— ¿Fernando quién es? — reconocí de inmediato esa voz… era Alisson ¿Qué hace Lori con ellos?

— No lo sé, nadie contesta— respondió él

— ¿Quién es?— se escuchó la voz de Lori. Corté inmediatamente

La maldita de Lori estaba con ellos, ella… nos estuvo engañando todo el tiempo… ¿cómo no lo pensé antes? Mi lady está en peligro, y mis hijos también. ¿Cómo les digo si no me contestan? ¿Qué hago? Por primera vez… me siento solo, desvalido e inseguro.

****************************************

Edward jodiste todo, ahora Elissabet se fue por tu culpa. ¿Qué opinan? ¿Debería volver? Lori está con los malos, esa es una de las grandes verdades.

Les gustó el capítulo? demuestruenlo con un comentario por favor

L@s Amo, nos leemos pronto

lunes, 17 de noviembre de 2014

Capítulo 13~ ATP



— ¿Gemelos?— me alarmé

— Felicidades— Me abrazaron Caroline y Rose, no podía hablar ni moverme

— ¿Elissabet? — Preguntó Lori preocupada, no me salían las palabras— Chicas tráiganle agua, y no le digan nada a Edward— ellas salieron rápidamente— ¿Elissabet me oyes? Sé que es algo difícil de creer y que no sabes cómo llevarlo…

— Edward me va a odiar— logro articular

— ¿por qué te va a odiar? ¿De qué hablas? ¿Estás loca? Ese chico te adora

— Tú no viste como se puso cuando le dije que estaba embarazada— la miré furiosa— Esto 
no me puede pasar a mí, no a mí. No

— Elissabet tranquilízate, puede ser peligroso para los bebés

— No hables en plural— le dije enojada

— Hey todo estará bien, solo estas pasando por las cinco fases que pasa una mujer embarazada cuando se entera de que tendrá gemelos

— No tendré gemelos— dije enojada

— Estás pasando por la negación

— ¿De qué rayos estás hablando?— la miré como si fuese un fenómeno— Yo No Tendré Dos Bebés— dije lentamente

— Elissabet por más que lo niegues el segundo bebé no desaparecerá

— ¿por qué me pasa esto a mí? Todo esto es culpa de Edward y su estúpido paquete de espermatozoides— golpee la cama furiosa, me levanté y comencé a caminar en la habitación de un lado a otro

— Ahora pasas por la ira, pareces un león enjaulado— se río, la fulmine con la mirada y ella se calló

— Quizás si no le digo a Edward… el segundo bebé se sentirá mal y desaparecerá solo

— Estás hablando como una loca

— Dios mira, sé que no he sido muy buena pero tú no puedes hacerme esto a mí, mira te regalo un bebé ¿sí?

— Elissabet… negociar con Dios no sirve, te lo digo por experiencia propia

— Esto es doloroso, ¿por qué no me dijiste antes? — dije al borde de las lágrimas

— Antes no se podía saber, o quizás el bebé se escondió muy bien y no pude verlo

— Me mentiste— dije llorando aún

— ¿Qué? No— dijo ella rápidamente

— Sí, ¿por qué me pasa esto a mí? — cubrí mi cara con las manos

— Elissabet tranquilízate— me abrazó

— ¿Dos bebés no pueden ser tan malo verdad?— sequé mis lágrimas, ella negó con la cabeza— Bueno, ahora debo encontrar la forma de decirle a Edward que seremos padres dobles

— ¡Al fin!

— ¿Qué?

— Última fase, aceptación— me reí

(…)

— ¿y bien? ¿Cómo está nuestro bebé? ¿Está sano? ¿Cuándo nace?— me llenó de preguntas Edward

— Está muy bien, está sano, tiene fecha para finales de julio— sonreí, ¿cómo le digo?

— ¿cómo me dices qué lady?

— ¿Disculpa?

— No es que te haya leído el pensamiento— se ríe nervioso, lo mire levantando una ceja— lo siento, fue inevitable. Estás extraña ¿te pasa algo? ¿Pasó algo con el bebé? ¿Quieres fresas con chocolate?

— No pasa nada, al bebé tampoco… Y sobre las fresas con chocolate…— sonreí

— Mírame— pidió— ¿sabes que puedes decirme lo que sea, verdad?— asentí tímida— ¿me dirás que te pasa?

— Luego

— Luego— me besó

— Oigan parejita, vamos es hora de cenar— Avisó Andrew desde la cocina

— ¿Nosotros?

— Sí— dijo riendo— Es que Taylor quiere que estemos todos, porque algo importante quiere decir

— ¿qué?

— No lo sé— se encogió de hombros. Vi como Edward tenía una sonrisa

— Tú sabes algo— lo miré entrecerrando los ojos

— ¿Yo? No— sonrió— vamos— tomó mi mano y nos dirigimos al comedor

Caminamos de la mano al comedor, cuando llegamos allá un olor a pollo se metió por mi nariz ¿quién había cocinado? En la mesa estaban todos sentados menos Andrew ¿él había cocinado? Nos sentamos, Edward estaba a mi lado izquierdo y a mi lado derecho estaba Taylor. En frente estaba Alexander. Vi como Andrew salía de la cocina con un gran plato que venía tapado para que no viéramos que era.

— Últimamente no he cocinado, y he pedido pizzas, comida china y cosas así. Así que espero les guste

— Es cierto, no sé cómo no he engordado— bromeo Rose y todos nos pusimos a reír

— Provecho— colocó el plato en la mesa y se sentó

— Hay que orar— dijo Caroline, algunos ya habían sacado su porción de pollo, Alexander ya estaba comiendo— Alexander lo tiene que hacer, ya que comió de los primeros

— ¿yo? — dijo tragando de golpe, todos nos reímos. Incluso Edward— pero…

— Sin peros, nuestra familia siempre rezaba antes de comer— contrarresto Andrew

— Es cierto, así aprendí yo— se río Caroline junto a nosotros

— Okey, okey— dejó los cubiertos sobre la mesa y comenzó— Señor… eh… gracias por estos alimentos, gracias porque todos tenemos salud, una buena vida. Gracias por que 
Elissabet y Edward nos han acogido en su casa, porque sea un matrimonio lleno de alegría y que todos nosotros podamos cumplir nuestros objetivos— terminó— Amén

— Amén— contestamos todos, que tierno

— Ahora sí al ataque— dijo Andrew entusiasmado

Comenzamos a comer, estaba delicioso. Edward no comió tanto, yo creo que era porque no quería vomitar nada, Taylor y Caroline tampoco comieron mucho, sin embargo bebieron mucho vino. La cena transcurrió como siempre, entre risas, chistes malos y anécdotas, comenzamos a contar lo que habíamos hecho el último mes, por un momento me olvidé de los gemelos. Les contamos a los chicos acerca de la ropa que habíamos ido a comprar al centro comercial, que Edward era muy celoso. Edward por otro lado, contó cuando dije lo del herpes con la pelirroja esa, que gracias a Dios, no he vuelto a ver. Todos rieron con eso, y Caroline dijo que lo usaría contra Taylor, él solo río.

Lori estuvo callada todo el tiempo, comiendo, bebiendo el vino y riendo con uno que otro chiste. ¿Qué le pasará? Alexander estuvo riendo toda la cena, en uno que otro momento lo encontré mirándome, y cuando yo lo miraba él me sonreía. Supongo que ya superó el hecho de que yo amo a Edward. La cena realmente fue perfecta, mis niños agradecían a su tío por el delicioso pollo, me reí. Todo era maravilloso realmente, me hubiese gustado tener a Ana con nosotros la extraño como mil demonios. Cada vez queda menos para que la veamos, el problema es que no sé cómo me enfrentaré a Alisson. Obviamente Edward no me dejará en ningún momento salir sola una vez que tenga a los bebés.

— Atención por favor— vi como Taylor se levantaba de su asiento y golpeaba la copa con uno de los cubiertos— La cena estuvo deliciosa y muy graciosa— reímos todos— quiero darle mis felicitaciones al chef— Andrew hizo un gesto de asentimiento con la cabeza— también agradecerle a mi cuñada y hermano por recibirnos en esta casa y ser tan buenos anfitriones— nosotros sonreímos, Edward pasó su brazo por mi hombro— pero más que a nadie, quiero agradecerle a mi novia Caroline, por soportarme este largo año y siete meses, gracias por amarme como te amo yo, me has hecho el hombre más feliz del mundo— él le ofreció su mano, ella la tomó, se acercaron y se besaron tan tiernamente, nunca los había visto besarse. Son una ternura

— Gracias a ti, por esperarme tantos años— sonrió ella, él sonrió como tonto enamorado

—Por ti esperaría todo lo que fuese necesario, y es por eso que tengo que decirte esto— él se separó de la mesa, lo suficiente para tener espacio, tomó a Caroline de la mano posicionándola frente a él y se arrodilló. OH MI DIOS— No puedo estar separado de ti, cuento las horas para estar contigo, quiero hablar contigo a toda hora, me encanta cuando estas al lado mío porque me siento completo, me siento vivo, me siento amado después de muchos años y si es necesario, te conquistaría nuevamente para que sientas lo mismo por mí, porque no quiero perderte, no soportaría verte en brazos de otros, no soportaría ver tus labios, en labios de otros, no soportaría verte tomada de la mano de otro, quiero ser yo, por el que suspires, quiero ser yo tu primer pensamiento cuando despiertes, y el ultimo cuando te acuestes, quiero ser yo tu vida y quiero que tú seas la mía. Caroline Escarlett Brown Payne ¿aceptaría ser la chica de mi vida? — dijo mostrándole un anillo, miré a Edward y sonreía. Él sabía de esto, él lo había ayudado, me guiñó un ojo

— Taylor… Yo… Yo…. No sé qué decir…— decía nerviosa, las lágrimas comenzaban a asomarse por sus ojos—…más que… sí, acepto— Taylor colocó el anillo en su dedo medio, se levantó rápidamente y la besó frente a todos nosotros. Todos aplaudimos emocionados, era maravilloso. Mi hermana en poco tiempo sería la Señora Lowell

(…)

Luego del emotivo momento, y de obviamente saludar a los futuros esposos, levantamos las cosas de la mesa y cada uno fue a distinto lado, Lori fue la única que se fue a acostar, se excusó diciendo que le dolía la cabeza. Edward, Andrew, Taylor y Alexander estaban viendo futbol, y Rose con Caroline estaban jugando con Manjar. Yo estaba mirando el cielo sobre el mar, era muy entrada la noche, el frio de primavera se sentía levemente, tenía mis rodillas pegadas al pecho y mis brazos las abrazaban. Sentí como unos pasos se acercaban, no me di la vuelta. De seguro era Edward, sentí como pasaba un brazo por mi hombro y se sentaba a mi lado, apoyé mi cabeza en su pecho, inhalé su aroma… este no es Edward. Lo miré y me encontré con los dulces ojos color café de Alexander, él me sonrió

— Apuesto que pensaste que era Edward— baje la vista sonriendo— lamento decepcionarte, no soy tu príncipe azul

— ¿cómo has estado? — cambié de tema

— Cansado, la universidad es horrible sin ti— sonreí— ¿y tú?

— Agotada, el bebé pesa— recordé lo que Lori me había dicho, tengo que encontrar una forma de decirle a Edward

— Sé que fue una sorpresa para ti que viniera con los chicos, yo no soy de la familia y pues…

— Eres mi amigo y quería verte

— ¿lo dices en serio? — un brillo se asomó por sus ojos

— por supuesto, no te veía desde mi matrimonio

— Mucho tiempo

— Cinco meses

— Te ves mejor que cuando estabas soltera

— ¿me veo mejor con una panza de embarazada que con mi cintura de sesenta? — pregunté sin entender

— Elissabet, tú puedes usar la cosa más horrible del mundo y te seguirías viendo bien— sonreí

— ¿y tu corazón cómo está?

— ¿De verdad quieres saber?

— Eres mi amigo, me preocupo por ti

— Elissabet… mi corazón te pertenece desde el momento en que te vi

— Alexander…

— Sé que estás casada y que tendrás un hijo… pero es inevitable, estoy enamorado de ti

— Alexander no quiero que sufras por mi culpa, tú siempre supiste que yo tenía novio

— Siempre tuve la esperanza de que terminaras con él

— No quiero hablar de esto

— Nunca quisiste hablar de esto

— Es porque sé que terminaras mal— sus ojos brillaban, no llores por favor

— Dices que no te gusto, sin embargo te preocupas por mí

— Eres mi amigo y…

— Deja de decir que soy tu amigo— gritó enojado— sé que estoy destinado a ser tu amigo— se levantó furioso— pero me gustaría que por una vez me vieses como algo más que tu amigo

— ¿Ves esto? — Le mostré mi anillo— significa que estoy casada y que nunca podré verte como algo más que a un amigo

— Pero yo te amo— me levanté quedando frente a él

— Y yo amo a alguien más

— Elissabet… solo dame una oportunidad

— Alexander… amo a Edward y eso jamás cambiará

— ¿es por qué él es vampiro? ¿Es eso?— preguntó triste y furioso al mismo tiempo

— No, es porque… él… es mi todo, él es mi mundo, mi universo… él es por quien dejé de ser una chica… que solo jugaba con los hombres

— ¿A qué te refieres?

— Antes de conocer a Edward yo solo jugaba con los hombres, me acostaba con ellos y les rompía el corazón. Sin embargo, cuando conocí a Edward… mi mundo cambió

— ¿por qué eras así?

— porque mi primer novio me engañó con mi mejor amiga y pensaba que todos los hombres eran iguales

— Yo jamás te haría daño

— lo sé, y Edward tampoco

— Deja de meter a Edward en nuestra conversación— gritó enojado

— Es mi esposo— le rebatí

— ya lo sé y no me importa

— Entonces no podemos seguir siendo amigos— miré hacia el lago

— ¿Eso es lo que quieres?

— Es lo que tú me estás obligando a hacer

— No quiero dejar de ser tu amigo

— Y yo no quiero romperte más el corazón

— Mi corazón es tuyo y puedes hacer con él lo que se te venga en gana

— No soy la chica indicada para ti

— Eso lo debería decidir yo, ¿verdad?

— Alexander basta— lo miré enfurecida, sus ojos demostraban una lucha interna y demasiado cansancio— vete a dormir y déjame en paz— me cruce de brazos

— Elissabet…

— Vete— le pedí sin mirarlo

— Buenas Noches Elissa— se fue y escuché como entraba a la casa.

Me senté nuevamente en el césped y llevé mis rodillas al pecho lo más cerca que pude, estar embarazada no es fácil y menos cuando tienes dos seres vivos dentro. Sentí mis rodillas mojadas, las lágrimas tenían vida propia, mis brazos rodearon las piernas, sentía frío. No quiero que Alexander sufra y mucho menos por mi culpa, él se merece a alguien que lo ame, y yo no puedo amarlo, mi único y verdadero amor es Edward.

— Tú también eres mi único y verdadero amor— dijo en mi oído, sentí como colocaba una manta encima de mí

— No me gustas que leas mis pensamientos

— No leí los tuyos— lo miré sin entender— Alexander subió desanimado las escaleras, lo rechazaste

— Amor no quería lastimarlo

— Dicen que cuando hay dos corazones felices hay otro roto

— Acción poética de Edward en la noche— me burlé, él sonrió

— De hecho es acción poética de Edward en la madrugada, son las dos de la mañana— me acomodé en su pecho e inhale su aroma… sí huele a Edward— ¿Por qué siempre me hueles? — me sentía protegida ya que su brazo lo tenía en mi hombro

— Porque eres mi olor favorito

— y tú mi persona favorita— Vamos Elissabet es ahora o nunca

— ¿Edward?

— ¿Lady?

— Hoy en la ecografía que me hizo Lori… apareció algo extraño

— ¿Algo malo? — noté su tono de voz preocupado

— No, nada malo

— ¿Entonces qué?

— Edward… tendremos Gemelos— miré su cara y no tenía expresión

— ¿Gemelos?— se levantó furioso, como estaba apoyada en su pecho caí al césped… me dolió lo admito

— Sí— contesté levantándome

— Yo no quiero dos bebés— su expresión dura y fría… era irreconocible

— No me digas eso

— Es lo que siento— una parte de mí se rompió al escucharlo

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Hay no Edward ¿que haz hecho?

¿que debería hacer Elissabet?

¿Debería irse? ¿Debería perdonarlo?

¡Taylor y Caroline se casan! 

Alexander yo te consuelo no estés triste :*

¿Quierén saber que pasará?

Yo también :D

Espero les haya gustado ^.^